Ciudad de México /
La inercia de movimientos reformistas dificulta, de cierta manera, el estudio de la democracia actual en México. Quienes hayan estudiado la democracia y el Estado, desde la antigüedad hasta la modernidad, pueden advertir el contraste de ideas que han sustentado las reformas y cambios estructurales en la mayoría de democracias en el mundo. Nuestro país presenta una singularidad temporal en sus periodos para hacer cambios en la ley, puesto que estos tienen una duración de tres años que es lo mismo a realizar cambios a la legislación al concluir una elección.