Aunque la actual gestión del Ejecutivo local redujo la deuda pública de Hidalgo en cerca del 42 por ciento, y evitó mayor endeudamiento al no contratar créditos bancarios, es inviable eliminar del todo este compromiso antes de concluir el sexenio, en el 2028, reconoció la titular de la Secretaría de Hacienda estatal, María Esther Ramírez Vargas.
Lo anterior, apuntó la funcionaria estatal, debido a que en cuatro años lograron el pago anticipado de al menos dos créditos adquiridos en pasadas gestiones; pero, al tener poco más de la mitad del compromiso fiscal pendiente de solventar, es prácticamente imposible cubrir el monto restante en sólo dos años, esto debido, principalmente, a las limitaciones presupuestales y la incapacidad de reducir aún más los gastos de operación, o dejar de lado el gasto de inversión.
Ramírez Vargas recordó que la deuda pública recibida en el 2022, año en que inició la actual gestión, ascendía a tres mil 906 millones de pesos; sin embargo, a través de diversas acciones se redujo en un 42 por ciento, reflejando un adeudo actual por dos mil 200 millones de pesos. Aunado a esto, refirió, en este ejercicio fiscal no prevén adquirir deuda, sino reducir aún más el monto heredado por otras administraciones, aunque sea en un porcentaje menor.
“Definitivamente eso no sería posible (eliminar totalmente la deuda pública), esto requiere precisamente de realizar más acciones de las que ya venimos trabajando por órdenes del gobernador en esto, como es el caso de una contención del gasto de operación y que se privilegie el gasto de inversión. Más adelante estaremos en posibilidades de dar más datos, porque esto lo trabajamos muy de cerca con el gobernador para buscar qué podemos hacer, qué tenemos que hacer para sanear aún más las finanzas; ya estamos con finanzas sanas, pero para continuar con esta política, saneando las finanzas del gobierno estatal, vamos a seguir trabajando en ello oportunamente”, sentenció.