Entre los impuestos que se pagan en el Estado de México está el impuesto sobre erogaciones al trabajo personal, mejor conocido como impuesto nómina, el cual le generarán a la entidad, este año, ingresos por 20 mil 188.5 millones de pesos, con lo cual se convierte en la principal entrada a las arcas estatales, por la vía impositiva.
En este año se incluyen beneficios a quienes generen nuevas fuentes de empleo, se establezcan en la entidad, organizaciones en favor de los animales, madres de familia, creadores de arte, contraten a personas mayores de 60 años, repatriadas o aquellos que accedan por primera vez al mundo laboral.
Están obligados a pagar el impuesto sobre erogaciones por remuneración al trabajo personal, las personas físicas y jurídicas colectivas, incluidas las asociaciones en participación que realicen pagos en efectivo o especie, por concepto de remuneraciones al trabajo personal, prestado dentro del territorio del Estado y se considera como remuneraciones desde los vales, las prestaciones hasta los sueldos y salarios.
El impuesto se determina aplicando una tasa de 3 por ciento y se cubre en una sola exhibición, en los meses de enero y febrero. Con posibilidades de tener subsidio de 100 por ciento, durante 60 meses, las empresas que teniendo fuentes de empleo en cualquier entidad federativa distinta al Estado de México las cambien a la entidad en este 2026; quienes inicien operaciones con su fuente de empleo y domicilio fiscal en la entidad y quienes incrementen su plantilla laboral.
Por 36 meses posteriores a quienes generen empleos nuevos para trabajadores de 60 años o más y para personas que hubieran concluido su carrera terminal, técnica, tecnológica o profesional en los años 2024, 2025 o 2026. Por 24 meses a quienes contraten a personas que accedan por primera vez al mercado laboral, pertenecientes a alguna comunidad indígena.