M+.- Antes de que el Grito de Independencia se convirtiera en la ceremonia que cada septiembre se repite en plazas de todo México, Huichapan fue escenario de una primera conmemoración.
La madrugada del 16 de septiembre de 1812, en el edificio conocido como El Chapitel, Ignacio López Rayón, Andrés Quintana Roo y el huichapense José María Chito Villagrán celebraron el aniversario del levantamiento iniciado dos años antes por Miguel Hidalgo.
De acuerdo con cronistas de Hidalgo, López Rayón había llegado a Huichapan el 13 de septiembre de aquel año. Tres días después, ordenó realizar una festividad para recordar el inicio de la lucha independentista, en una fecha que ya entonces comenzaba a adquirir un significado nacional.
Miguel Hidalgo no estuvo presente. Para entonces había sido fusilado, pero en El Chapitel se realizó por primera vez una conmemoración del Grito de Dolores dentro de un marco festivo.
Al amanecer, la artillería descargó sus armas y se realizó una vuelta general de esquilas; posteriormente, López Rayón acudió a misa acompañado por su escolta de granaderos y el festejo concluyó con música.
El escenario de aquel episodio permanece en el Centro Histórico de Huichapan. El Chapitel es un edificio de dos niveles, con puerta y balcón hacia la calle Reforma y el Jardín Juan Ignacio Zaragoza, y actualmente alberga el Museo de Arqueología e Historia de Huichapan.
Espacio convertido en museo
El museo fue fundado el 11 de enero de 2003 y reinaugurado el 16 de septiembre de 2010, durante las conmemoraciones del Centenario de la Revolución Mexicana y el Bicentenario de la Independencia.
Sus cinco salas recorren distintos periodos de la historia de la región, desde las épocas prehispánica y novohispana hasta la Independencia y la vida de personajes destacados de Huichapan.
La exposición relacionada con la Independencia tiene como pieza central precisamente El Chapitel, cuya importancia radica en haber sido el espacio donde, en 1812, se conmemoró por primera vez el movimiento independentista.
El recinto también cuenta con un jardín botánico, lo que amplía su oferta cultural para quienes visitan el municipio.
Pueblo Mágico
El municipio es uno de los Pueblos Mágicos de Hidalgo donde la historia puede recorrerse a pie entre calles, templos, edificios de cantera y construcciones antiguas que conservan la identidad de una población cuyo origen se remonta a varios siglos.
El municipio recibió esta denominación en 2012 y desde entonces ha consolidado su oferta turística a partir de su patrimonio cultural, natural y gastronómico.
El Centro Histórico concentra buena parte de sus atractivos. Entre sus edificios más representativos se encuentran el Palacio Municipal, la Casa del Diezmo, la parroquia de San Mateo Apóstol y el Templo del Señor del Calvario, construcciones que forman parte de la imagen tradicional de Huichapan y permiten conocer diferentes etapas de su desarrollo histórico.
Otro de los sitios emblemáticos son los arcos de El Saucillo, una construcción que forma parte del patrimonio arquitectónico del municipio y que se integra al paisaje urbano. El recorrido por Huichapan permite encontrar espacios que conservan elementos de la arquitectura de siglos anteriores y que dan cuenta de la importancia que tuvo la localidad en la región.
La historia también puede conocerse en el Museo de Arqueología e Historia de Huichapan, ubicado en El Chapitel. El museo ofrece también un jardín botánico, por lo que su recorrido combina el patrimonio histórico con elementos naturales. A través de sus exposiciones, los visitantes pueden acercarse a la evolución de la región y a las expresiones culturales que han marcado la identidad del municipio.
Sus tesoros
Huichapan también cuenta con atractivos fuera del centro de la localidad. Entre ellos se encuentran el parque ecológico Los Sabinos, las pinturas rupestres y el Valle de Hualtepec, espacios que amplían las posibilidades para quienes buscan actividades relacionadas con la naturaleza y el patrimonio arqueológico.
El propio nombre del municipio está relacionado con su pasado. Una interpretación señala que Huichapan significa “río de los sauces” en lengua náhuatl, mientras que los toltecas habrían denominado a la zona Hueychapan, expresión relacionada con la abundancia de agua. Posteriormente, los españoles fundaron el poblado en 1532 con el nombre de Valle de San Mateo Huichapan.
La arquitectura que hoy caracteriza al municipio tiene buena parte de sus referentes en el siglo XVIII, cuando fueron levantadas algunas de sus principales edificaciones. Esa combinación entre pasado prehispánico, herencia novohispana y arquitectura histórica es uno de los elementos que explican el atractivo de Huichapan para el turismo cultural.
La gastronomía es otro de sus principales motivos de visita. La barbacoa ocupa un lugar destacado entre los sabores de la región, acompañada por una amplia variedad de antojitos mexicanos como chiles en nogada, tostadas de tinga o pata, pozole, pambazos, tamales y moles.
La comida forma parte de una experiencia turística que va más allá de visitar edificios históricos. En Huichapan, la gastronomía se encuentra ligada a las tradiciones locales y a una manera de entender la convivencia que permanece presente en sus comunidades.
Sitio estratégico
Su ubicación también favorece las visitas desde distintos puntos del centro del país. Desde Pachuca, la Ciudad de México o Querétaro, el recorrido hacia este Pueblo Mágico puede realizarse en aproximadamente una hora y cuarto, lo que lo convierte en una alternativa para una escapada de fin de semana.
Huichapan reúne así varios elementos que explican su permanencia dentro de la oferta turística de Hidalgo: arquitectura histórica, museos, vestigios arqueológicos, espacios naturales y una gastronomía propia.
Más que un destino de paso, es un municipio que permite recorrer distintas etapas de la historia de la región mientras se conocen sus tradiciones y sabores.
