Aunque de 2022 a 2025 el estado edificó 13 nuevas Plantas de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) y rehabilitó 10 más en todo el territorio estatal, el rezago en los trabajos de saneamiento de aguas negras persiste, pues de las 462 PTAR con las que cuenta la entidad únicamente 228 operan de forma adecuada, confirmó la Comisión Estatal de Agua y Alcantarillado (CEAA).
Desde 2024 este medio consignó la inoperatividad de más del 50 por ciento de esta infraestructura hídrica, problemática que no sólo reconoció la CEAA sino también la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, pues su operación impacta de forma positiva el impacto ambiental, por lo que ambas dependencias deben atender este rubro de manera prioritaria.
La CEAA informó sobre el registro de 462 PTAR, de las cuales operan de manera adecuada 228, el 49.35 por ciento; mientras que 234 no operan, es decir, el 50.65 por ciento de esta infraestructura hídrica no genera un beneficio directo al medio ambiente o a la población de Hidalgo. Éstas se distribuyen en 12 regiones de la entidad: Zacualtipán, con 30; Huejutla, con 167; Mineral de la Reforma, con 10; Tizayuca, suma 15; Huichapan, 79; Tulancingo, 76; Jacala, nueve; Apan, con tres; Actopan, refleja 10 PTAR; Tula de Allende, con 25; finalmente, Pachuca suma siete.
Por regiones
De acuerdo al documento entregado a este medio por la Dirección de Vinculación y Proyectos Hídricos de la CEAA, el mayor impacto en cantidad de plantas que no operan está dentro de la región de Huejutla, la cual corresponde a parte de la Huasteca, pues de 167 opera únicamente el 38.92 por ciento, es decir, 65 de éstas; las 102 instalaciones restantes no operan, lo que deriva en un 61.08 por ciento de infraestructura que no genera beneficio.
Mientras que el mayor impacto negativo en porcentaje se reporta en Jacala, pues de las nueve PTAR únicamente operan dos, es decir el 22.23 por ciento de la infraestructura hídrica disponible; en tanto, siete de éstas no operan, es decir el 77.77 por ciento; el resto de las regiones refleja una media del 50 por ciento de sus plantas de tratamiento sin operar.