La Secretaría de Educación Pública (SEP) anunció que el próximo ciclo escolar no deberán operar las escuelas militarizadas, pero dentro del sistema educativo mexicano no existe una figura jurídica que defina, regule o reconozca formalmente este tipo de planteles como una modalidad educativa.
Aunque durante años diversos institutos privados han ofrecido programas educativos con la currícula tradicional, pero caracterizados por uniformes castrenses, formación en orden cerrado, jerarquías internas y disciplina inspirada en las Fuerzas Armadas, la legislación educativa mexicana nunca incorporó una categoría denominada "escuela militarizada".
Caso Dafne pone en debate la legalidad de las escuelas militarizadas
En medio del fallecimiento de Dafne Zapata, de 13 años, en la Academia Militarizada Marina Doenitz, en Tamaulipas, un caso que actualmente es investigado por las autoridades competentes, la SEP ha manifestado que no se puede ofrecer educación con inspiración castrense.
La Ley General de Educación y la normativa vigente de la SEP reconocen modalidades y niveles educativos —como educación inicial, básica, media superior y superior—, así como distintas formas de sostenimiento y autorización. Sin embargo, ninguna disposición establece requisitos, alcances o procedimientos para autorizar instituciones cuya oferta educativa se presente como militarizada.
Esta ausencia normativa también se refleja en los registros oficiales. Una revisión al Catálogo de Centros de Trabajo de la SEP arroja que no existe con un padrón específico de escuelas militarizadas. El censo oficial tampoco muestra una actualización, pues aún aparece la Academia Militarizada Ollin Cuauhtémoc de Ciudad de México, donde en 2025, Erick Terán falleció de manera violenta en un campamento que la escuela organizó, en Morelos, sin tener los permisos necesarios.
En la Ley General de Educación tampoco se reconoce este tipo de instrucción, pues la norma sólo distingue niveles educativos, modalidades y formas de sostenimiento, pero en ningún momento incorpora una categoría jurídica para instituciones que desarrollen un modelo educativo inspirado en la disciplina militar.
De esta manera, los particulares obtienen autorización para impartir educación preescolar, primaria, secundaria o bachillerato, pero no existe una autorización específica; si incurren en este tipo de instrucción, estarían cayendo en una falta legal.
SEP sostiene la prohibición de la educación con base militar
Esta misma semana, la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa) informó que actualmente carece de atribuciones para autorizar, supervisar o inspeccionar escuelas privadas que se ostenten como militarizadas; aclaró que la responsabilidad sobre los servicios educativos corresponde a las autoridades educativas federales y estatales, de conformidad con la legislación vigente.
En tanto, la SEP sostuvo que no está autorizada la prestación del servicio educativo bajo la denominación y/o modalidad de militarizada, militar, castrense o cualquier otra que haga referencia a la instrucción o disciplina de carácter militar.
De esta manera, la ausencia de regulación específica ha permitido que escuelas privadas incorporen uniformes, jerarquías, instrucción de orden cerrado y otros elementos de inspiración castrense dentro de proyectos educativos autorizados como cualquier otro plantel particular.
AH