El derrame de hidrocarburos en el Golfo de México habría iniciado en una embarcación cerca de la plataforma Abkatún, en la Sonda de Campeche, entre el 11 y el 17 de febrero, así lo dio a conocer un conjunto de 36 organizaciones ambientalistas, encabezadas por Greenpeace, según sus propios análisis de imágenes satélitales.
De acuerdo con el análisis de imágenes satelitales, entre el 6 y el 10 de febrero, una embarcación permaneció en una zona cercana a la plataforma Abkatún (Lat: 19.2740, Lon: -92.2362), donde habría comenzado el vertido de aceites o crudo en cantidades inicialmente pequeñas.
Organizaciones informan sobre el derrame en el Golfo
En un comunicado, señalaron que a partir del 11 de febrero, la descarga se intensificó, lo que aumentó significativamente el volumen del derrame.
"Para el 13 de febrero, el vertido era claramente visible y al menos cinco embarcaciones adicionales realizaban labores de contención. Sin embargo, las imágenes muestran que estas acciones resultaron insuficientes ante la magnitud del incidente".
Según el reporte, el 14 de febrero, la mancha alcanzaba aproximadamente 50 km cuadrados, equivalente a más de mil veces la plancha del Zócalo de la Ciudad de México.
"El derrame continuó activo al menos hasta el 17 de febrero, dispersándose posteriormente debido a factores como las corrientes marinas y las condiciones meteorológicas, lo que favoreció su llegada gradual, dispersa y sostenida durante las últimas tres semanas a las costas de Tabasco y Veracruz".
De esa manera, las organizaciones firmantes denunciaron que el manejo de este siniestro ha ignorado los lineamientos oficiales establecidos en el Plan Nacional de Contingencia para Derrames de Hidrocarburos y Sustancias Nocivas Potencialmente Peligrosas en las Zonas Marinas Mexicanas (PNC), vigente desde 2023.
Indicaron que ante un derrame de esa magnitud, el PNC exige mecanismos que fueron omitidos o aplicados de forma parcial, ya que obliga a notificar el incidente de forma inmediata a las autoridades competentes y establece la obligación de informar públicamente a través del Oficial de Información Pública previsto en el Sistema de Comando de Incidentes.
"Que se observaran embarcaciones de contención desde el 13 de febrero confirma que las autoridades tenían conocimiento temprano; sin embargo, ninguna alerta pública fue emitida, impidiendo a las comunidades costeras tomar medidas preventivas".
Exigen a las autoridades mostrar evaluaciones
En ese sentido, exigieron a las autoridades mostrar los instrumentos técnicos de evaluación, ya que el PNC obliga a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y a la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) a integrar un Análisis de Beneficio Ambiental Neto (ABAN) y Mapas de Sensibilidad para coordinar la respuesta.
"Exigimos que estos documentos sean publicados, pues su ausencia impide evaluar si las acciones de contención observadas fueron técnicamente adecuadas o si resultaron insuficientes por falta de planeación".
También reprocharon que a más de un mes del incidente, la autoridad no ha identificado públicamente a la empresa responsable ni ha informado sobre el proceso de compensación por los daños causados al ambiente y a las comunidades afectadas.
"Los responsables podrían estar sujetos a procesos administrativos, civiles y penales conforme a la legislación nacional.
“Hacemos un llamado a la Secretaría de Marina (Semar), administradora del PNC, para que informe públicamente sobre por qué no se activó oportunamente el Nivel 3 de respuesta ante un derrame de 50 kilómetros con impacto significativo en costas de Tabasco y Veracruz".
También exigen la identidad de la empresa responsable y el estatus del proceso de compensación por los daños causados, así como el informe de resultados que el Consejo Técnico del PNC debe elaborar tras la atención de este tipo de emergencias.
Impacto al medio ambiente
"Este nuevo derrame se suma a una serie de eventos que evidencian los riesgos inherentes a las actividades de extracción y transporte de hidrocarburos en el Golfo de México. Los planes anunciados en días recientes para extraer petróleo en aguas profundas e incrementar la exploración son una garantía de que se repitan sucesos como este.
“Reiteramos que, además de provocar desastres como el que estamos señalando, la extracción y quema de combustibles fósiles crecen y aceleran los impactos del cambio climático, afectando especialmente a las comunidades más vulnerables y aquellas que dependen directamente de ecosistemas costeros.
“Por lo que insistimos en la urgente necesidad de avanzar hacia una transición energética justa que reduzca la dependencia y el uso de los combustibles fósiles y evite la repetición de este tipo de desastres".
Despliegan a más de 2 mil 400 elementos
El Gobierno Federal intensificó el estado de fuerza con el despliegue de 2 mil 450 elementos en Veracruz y Tabasco, a tres semanas de detectarse la presencia de hidrocarburos.
En un comunicado conjunto, se dio a conocer que desde el 3 de marzo, se han destinado mil 700 elementos navales apoyados por 70 vehículos, aeronaves y embarcaciones de la Secretaría de Marina.
De manera paralela, Pemex ha destinado a más de 700 personas distribuidas en 29 frentes de trabajo, reforzadas con tres radares satelitales para el monitoreo de trayectorias en mar y cinco helicópteros para sobrevuelos preventivos.
En términos económicos, la inversión para contener la emergencia asciende a 217 millones de pesos destinados exclusivamente a la limpieza de playas y 8 millones de pesos para la operación de dos embarcaciones especializadas en dispersión y recolección de crudo en alta mar.
Hasta el reporte de este 24 de marzo, las brigadas han atendido 223 kilómetros de litoral, incluyendo zonas sensibles como la desembocadura del río Papaloapan. En total, se han retirado más de 430 toneladas de contaminantes de la superficie marítima y terrestre.
La inspección técnica ha identificado residuos de hidrocarburo "intemperizado" (de larga exposición) y material fresco en puntos estratégicos como la Terminal Pajaritos en Veracruz y áreas de influencia de la Refinería Olmeca en Paraíso, Tabasco.
En estas zonas se mantiene la instalación de barreras de contención y cordones oleofílicos para frenar el avance del crudo hacia los manglares.
Asimismo, se informa que la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), apoyada por voluntarios y prestadores de servicios, ha focalizado esfuerzos en el Sistema Arrecifal Veracruzano con la recolección de 1.5 toneladas de material, así como en la zona Norte de Veracruz con el retiro de 37 toneladas de residuos.
Finalmente, la Profepa y la ASEA mantienen a 33 inspectores en campo levantando actas circunstanciadas y midiendo el impacto ambiental, la vigilancia aérea y marítima continúa sin interrupciones para detectar nuevos recales en la región.
RM