El gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, impuso en agosto del 2025 un primer arancel del 50 por ciento al cobre y sus productos derivados, debido a que eran considerados como "una amenaza para la seguridad nacional". Sin embargo, un ajuste momentaneo ocurrió el lunes 1 de junio, tanto a las importaciones de acero, aluminio y cobre.
La reducción en los gravámenes tendría beneficios para los equipos agrícolas, extendiendo la tasa mínima a herramientas en la industria.
Mediante una orden ejecutiva, Trump redujo del 25 al 15 por ciento los aranceles a equipos agrícolas, como cosechadoras y segadoras, y a sistemas de calefacción, ventilación y aire acondicionado (HVAC, por sus siglas en inglés).
¿Qué cambios contempla la modificación?
También amplió la categoría existente de equipos industriales sujeta a un arancel del 15 por ciento para incluir equipos industriales móviles como excavadoras y montacargas, cuando se importen desde países que tengan un acuerdo comercial con Estados Unidos.
Los cambios son temporales y está previsto que expiren a finales de 2027.
“A mi juicio, esta modificación temporal toma debidamente en cuenta el papel de estos productos en la actividad económica productiva en Estados Unidos”, afirmó Trump en su orden.
En la orden se indica que los países que utilicen al menos un 85 por ciento de acero o aluminio fundido y vertido o fundido y colado por peso podrían calificar para obtener una tasa arancelaria más baja del 10 por ciento, en un esfuerzo por alentar a empresas de otros países a usar metales estadounidenses.
Los aranceles al cobre, el acero y el aluminio se impusieron durante el primer mandato de Trump en 2018, en virtud de la Sección 232 de la Ley de Expansión Comercial de 1962, que permite aplicar aranceles a importaciones que se consideren una amenaza para la seguridad nacional. El Presidente renovó esos aranceles en abril de 2025.
Desde entonces, Trump ha ido ajustando los aranceles sobre metales y productos metálicos. En junio de 2025, elevó casi todos sus aranceles sobre importaciones de acero y aluminio a un severo 50 por ciento, en comparación con el 25 por ciento anterior.
Aranceles de Trump, una estratégica política
En abril de 2026, fijó una tasa fija del 50 por ciento para bienes hechos total o casi totalmente de aluminio, acero o cobre —como bobinas de acero o láminas de aluminio—, al tiempo que implementó una tasa arancelaria del 25 por ciento para productos derivados fabricados “sustancialmente” de acero, aluminio o cobre.
Barry Appleton, profesor de derecho y codirector del Centro de Derecho Internacional de la Facultad de Derecho de Nueva York, señaló que los ajustes parecen estar más relacionados con las elecciones de mitad de mandato que con un alivio real para los agricultores.
“Las quiebras agrícolas se disparan, el ánimo en el sector agrícola está a la baja y senadores republicanos advierten abiertamente que su partido se encamina a sufrir derrotas en las elecciones de mitad de mandato en estados agrícolas clave”, sostuvo.
“Esta proclamación es la respuesta de la Casa Blanca: darle una migaja al cinturón agrícola antes de que los votantes acudan a las urnas”.
MD