Ante la presencia de los informales en el Centro Histórico, los botes papeleros resultan insuficientes, ya que diversos desechos se encuentran en el piso y los contenedores están saturados por artículos desechables; asimismo, se puede apreciar montones de residuos orgánicos en la calle 3 Norte y 16 Poniente, ante la venta de productos de mar.
En un recorrido que realizó Milenio Puebla, este 23 de diciembre la actividad comercial para los informales fue benéfica, principalmente, para vendedores del pescados y mariscos, así como verduras que se instalaron en la 16 Poniente donde se cerró la circulación vehicular y se complicó el paso peatonal. Ante esto, público en general realizó sus compras con dificultad.
Entre olor a pescado, empujones y paso lento, la gente realizó sus compras, las cuales, de acuerdo con varios consumidores, reportaban precios altos por lo que tuvieron que hacer ajustes a sus presupuestos para los ingredientes de la cena de Navidad.
Asimismo, también se detectó la venta de pirotecnia entre puestos de verdura, frutas y semillas, sin la presencia de las autoridades municipales. Lo anterior provocó montoneras de basura, además de automóviles estacionados a media calle.
En el caso de los ambulantes que se ubican en la calle 5 de Mayo entre 6 y 8 Oriente-Poniente, éstos sobrepasaban los límites de las villas, por lo que en la zona se observaba grandes cúmulos de desechos.
Además, algunos de los espacios entre las villas estaban cubiertos con mantas de los puestos del comercio informal.
En entrevista, el titular de la Secretaría de Gobernación, René Sánchez Galindo, se comprometió a poner mayor supervisión en la zona de la calle 5 de Mayo entre 6 y 8 Oriente-Poniente, con el fin de evitar que los informales sobrepasen los tres metros de ancho; además, garantizó que se realizarán operativos de limpia para evitar este tipo de situaciones.
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