Las comisiones unidas de Educación y Estudios Legislativos primera, avalaron el dictamen por el cual se prohíbe el uso de celulares y dispositivos inteligentes en las escuelas de nivel básico, en tanto que en la media superior las comunidades educativas determinarán las medidas a adoptar. En las universidades se fomentará su uso responsable.
El dictamen avalado por unanimidad y que modifica al artículo 84 de la Ley General de Educación, integra 13 iniciativas de senadores de diversos grupos parlamentarios, considera que 8 de cada 10 alumnos presentan problemas de atención y necesario poner límites y orientar su uso en las escuelas públicas y privadas.
Un enfoque preventivo: el rol de maestros y padres de familia
El presidente de la comisión de Educación,
Aníbal Ostoa, advirtió que esta modificación a la ley, será exitosa en la medida en la que los maestros y padres de familia puedan implementarla.
“Este dictamen apuesta por un enfoque formativo, preventivo y de corresponsabilidad, más que por uno exclusivamente restrictivo o punitivo. Lo hacemos conscientes de que la ley es sólo una parte de la respuesta. Su éxito dependerá, sobre todo, de las maestras y los maestros, de las familias y de las propias comunidades escolares. A nosotros nos toca acompañarlas y respaldarlas”.
El presidente de la comisión de Estudios Legislativos primera, Manuel Huerta, afirmó:
“La escuela debe seguir siendo un espacio para aprender, jugar, dialogar, desarrollar todas las capacidades de todos los escolares. Un espacio donde niños, niñas y adolescentes puedan relacionarse con compañeros y compañeras y toda su atención esté puesta en la comunidad y no en una pantalla”.
La senadora priista, Carolina Viggiano, lamentó que esta iniciativa conjunta solo prohíba el uso de los dispositivos digitales, pero anunció reservas para que se incorpore su uso adecuado dentro y fuera de las escuelas, así como que la SEP evalúe si estas modificaciones mejoran el nivel educativo.
"La tecnología no es el enemigo no de la educación, el enemigo es una educación que se rinde ante la tecnología y prefiere cerrar la puerta del salón".
La panista Guadalupe Murguía destacó que de acuerdo a datos de la Unicef, el 87 por ciento de los niños de seis a 17 años son usuarios de internet y 21 millones usan videojuegos y de ahí que haya riesgos inherentes al uso de redes sociales, por lo que hay una tarea conjunta de maestros y padres de familia para tomar conciencia de los riesgos que conllevan.
El emecista Luis Donaldo Colosio sostuvo que, “retirar el teléfono del salón creo que es una medida acertada, de verdad, lo digo no solamente con mi cachucha de senador sino también como padre. Y puede ayudar muchísimo a ordenar el salón de clases, que es algo completamente necesario. Pero la salud mental de una niña o de un adolescente se atiende con personal capacitado, con rutas claras de canalización y, sobre todo, también de acompañamiento a las propias familias, pero también a maestros y maestras”.
El dirigente del SNTE y senador de Morena, Alfonso Cepeda, sostuvo que la escuela es un espacio para convivir y desarrollar habilidades más allá de las pantallas por eso es necesario recuperar la interacción entre estudiantes para reconstruir el tejido social.
De la restricción a la pedagogía humanista digital
El dictamen aprobado propone reconocer las competencias digitales como parte de la educación que se fomenta en las personas, incorporarlas a los contenidos de los planes y programas de estudio y establecer una política nacional para su integración en la educación básica.
Se destaca que el sistema educativo debe garantizar que niñas, niños y adolescentes, además de tener acceso a herramientas tecnológicas, desarrollen competencias que les permitan participar de manera crítica y ética en el entorno digital.
Precisa que las habilidades digitales no se reducen al manejo de dispositivos o aplicaciones, pues comprenden el pensamiento computacional, la alfabetización mediática, la interpretación crítica de la información, la gestión segura de datos personales y el respeto a las normas de convivencia en entornos virtuales.
Reconoce que los artículos 84 a 86 de la Ley General de Educación ya regulan el uso de las tecnologías y la Agenda Digital Educativa, pero advierten que se enfocan en su dimensión operativa y programática, por lo que falta desarrollar el enfoque formativo y curricular.
Señala que la escuela puede actuar como un espacio democratizador frente a la brecha digital, siempre que la integración se acompañe de infraestructura, materiales pertinentes y formación docente continua. Añade que, en un entorno de sobreinformación, discursos de odio y consumo acrítico de contenidos, formar usuarios críticos y responsables es una necesidad urgente.
Finalmente, concluye que no se trata de una educación tecnocrática, sino de una pedagogía humanista mediada por la tecnología, que complementa al maestro y al libro sin reemplazarlos.
IOGE