Los dos helicópteros de la Fuerza Aérea y la Guardia Nacional que sobrevolaron el estadio Ciudad de México durante la inauguración de la Copa Mundial de Futbol 2026, mostrando una bandera monumental en medio del humo tricolor fue una de las imágenes más poderosas que el mundo pudo ver en la apertura del torneo.
Mientras, en la cancha, 400 cadetes del Heroico Colegio Militar desplegaron las banderas de Sudáfrica y México, durante el acto protocolario previo al partido que la selección nacional ganó dos goles a cero, portando uniformes de Gran Gala.
Fueron cadetes seleccionados de entre los mejores integrantes del Sistema Educativo Militar, distinguidos por su excelencia académica, disciplina, liderazgo, condición física y valores; representantes de la juventud militar mexicana y de los principios de honor, lealtad y patriotismo que caracterizan a las Fuerzas Armadas.
Pero los más de 88 mil asistentes al Estadio Ciudad de México levantaron sus ojos al cielo y pudieron ver la demostración aérea de precisión y profesionalismo a cargo de la Escuadrilla Acrobática Águilas Aztecas, una agrupación, creada recientemente por la Fuerza Aérea como un símbolo de modernidad, capacidad técnica y acercamiento con la sociedad.
Sus evoluciones que captaron la atención de millones de espectadores dentro y fuera del estadio al realizar maniobras adornadas con humo tricolor, pues dos helicópteros UH-60 de la Fuerza Aérea y de la Guardia Nacional sobrevolaron el coloso lleno a su máxima capacidad, llevando suspendida una bandera monumental de México, una nueva expresión del talento, preparación y excelencia de los pilotos militares mexicanos.
Así las Fuerzas Armadas mostraron al mundo una imagen renovada como instituciones profesionales, modernas y cercanas a la ciudadanía, comprometidas con la preservación de los valores nacionales y con la representación digna de México en los eventos de mayor trascendencia internacional.
EHR