La entrega del nuevo Hospital General de Pachuca al IMSS Bienestar permanece detenida debido a que la institución revisa el inmueble para determinar las posibles fallas estructurales que podrían impedir su funcionamiento; en tanto, 17 empresas que participaron en la construcción y equipamiento del inmueble siguen sujetas a revisión.
El contralor de Hidalgo, Álvaro Bardales Ramírez, reveló que al inicio de la actual administración el hospital arrastraba 17 contratos inconclusos, pese a que ya había sido inaugurado.
Entre ellos se encontraban trabajos relacionados con elevadores, impermeabilización, aluminios,equipamiento médico, agua potable, drenaje y energía eléctrica.
“Cuando llegamos a esta administración, a pesar de haber estado inaugurado el nosocomio, había 17 contratos que no estaban terminados. Contratos de obra, por ejemplo, elevador, impermeabilización, aluminios, equipos, agua, drenaje, luz”, afirmó.
El funcionario explicó que la Secretaría de Contraloría supervisó la conclusión de cada uno de esos contratos debido a que fueron financiados con recursos federales. Sin embargo, aunque las obras fueron terminadas y liquidadas, las empresas todavía no han sido liberadas de sus obligaciones contractuales.“Se terminaron los 17 contratos, pero están ahí detenidos. No hemos avanzado ni hemos liberado a los proveedores”, señaló, al tiempo de explicar que la razón es que las garantías están vigentes hasta que el hospital entre en operación y pueda verificarse el funcionamiento real de la infraestructura y los equipos.
El futuro del hospital ahora se encuentra en manos del IMSS Bienestar y hace unas semanas personal de oficinas centrales acudió a Hidalgo para realizar una inspección física y administrativa del inmueble con el fin de determinar las condiciones de recepción y el costo que representará ponerlo en funcionamiento.
“El mes pasado vino personal del IMSS Bienestar, específicamente del área de Infraestructura; hicieron un levantamiento para evaluar la recepción y el costo que para ellos representa, no sólo recibirlo y terminarlo, sino la operación”, detalló.
Responsabilidades
El resultado de esa evaluación será clave para determinar si existen fallas atribuibles a las empresas contratistas. De encontrarse irregularidades, la Contraloría estatal iniciará procedimientos para fincar responsabilidades.
“En caso de que IMSS Bienestar nos diga que hay irregularidades, entramos a evaluar las responsabilidades a las que se hayan sujetado las empresas y quienes hicieron los contratos”, advirtió.
El contralor sostuvo que el nuevo Hospital General nunca llegó a operar, aun cuando fue inaugurado durante el sexenio anterior, debido a que todavía tenía etapas pendientes de construcción. “A pesar de que fue inaugurado en la administración anterior, era un hospital que no estaba terminado, nunca operó. Le hacía falta una quinta etapa, prácticamente el área de hospitalización de especialidades”, aseguró.
Aunque los pagos a las constructoras fueron realizados, Bardales Ramírez aclaró que ello obedeció a las reglas de operación de los recursos federales y no implica que las empresas hayan quedado exentas de responder por posibles deficiencias.
“Se tenían que liberar los pagos porque son recursos federales sujetos a un programa y a un principio de anualidad. Pero eso no quiere decir que se hayan liberado las garantías”, puntualizó.
Añadió que cualquier anomalía detectada durante la revisión federal deberá ser corregida por las compañías responsables.
Hasta el momento, Hidalgo ha transferido 551 unidades médicas al IMSS Bienestar mediante dos convenios firmados en 2024 y 2025. Los únicos inmuebles pendientes de incorporarse al sistema federal son los nuevos hospitales de Pachuca y Actopan, ambos sujetos a evaluaciones técnicas y financieras para definir las inversiones necesarias para su operación.