A un año de las elecciones intermedias de 2027 en México, los analistas políticos Viri Ríos, Agustín Basave y Ricardo Raphael coincidieron en la mesa de Cambios, conducido por Víctor Martínez, en que Morena no crece y se debilita, pero que no existe aún una oposición que capitalice y atraiga a sus trincheras la intención de voto.
Para Viri Ríos, en la actualidad son tiempos extraordinarios los que se viven en el país, en la vida política y en el sistema de partidos, y en ese escenario aparece la paradoja de una 4T que tiende a la fragmentación, pero sin perder el enorme poder que abarcó.
“Para mí, la gran paradoja que enmarca este tiempo es el debilitamiento de la coalición gobernante, de Morena, y le llamo paradoja porque va aparejado de una enorme fuerza también por parte del partido dominante”.
“Desde el verano del 2025 hemos observado la caída en intención de voto hacia Morena, en parte debido a los escándalos de frivolidad, en parte debido a la percepción de que Morena no está luchando correctamente contra la corrupción, y por supuesto, debido al caso de Sinaloa del gobernador Rocha Moya”, destacó.
Por su parte, Agustín Basave resaltó que México vive un panorama ríspido por la crisis bilateral con Estados Unidos, por los fantasmas de la CNTE y por una economía que no crece. El régimen, dijo, está entrampado, y ya tomaron la decisión de enfrentar, de confrontar directamente al presidente Donald Trump y a Estados Unidos, donde lo que está en juego es la permanencia en el poder.
“Lo que vemos ahora es un movimiento muy grande, pero hemipléjico, que solamente tiene la mitad, digamos, de su ideario vigente, porque el tema de la corrupción, pues no se lo pueden quitar de encima”.
“Con todo sigue siendo poderoso, porque no hay oposición o hay una oposición muy débil, y porque esa inercia del apoyo social se va a seguir dando y eso también es potente”, expresó el especialista.
Mientras que Ricardo Raphael aseguró que la presidenta Claudia Sheinbaum está enfrentando una de las administraciones gubernamentales más complicadas en la historia del país.
“El partido y el movimiento que encabezaba López Obrador se dispersa, yo diría, se desorganiza y aparece en realidad una serie de liderazgos entre regionales y sectoriales muy complicados a los cuales Sheinbaum también tiene que gobernar”.
“Entonces, tenemos un contexto internacional incierto, complicado, que está imponiendo retos muy difíciles y del otro lado, sí, un movimiento desorganizado con un enorme poder y al mismo tiempo muy difícil de orientar en una misma dirección política por parte de la mandataria”, comentó.
mrg