La atención preventiva mantiene una cobertura amplia entre la población de 50 años y más en México, aunque todavía deja fuera a una quinta parte de ese grupo, pues 79.3 por ciento acudió a una consulta médica en los últimos 12 meses, mientras que 20.7 por ciento pasó ese periodo sin revisión.
En entrevista con MILENIO Televisión, Norma Luz Navarro, directora de Diseño Conceptual de Encuestas Especiales en Hogares del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), subrayó que dicho porcentaje “es bueno, pero lo ideal sería que fuera el 100 por ciento”.
Al explicar los resultados de la Encuesta Nacional sobre Salud y Envejecimiento en México (ENASEM), destacó que existe una diferencia entre hombres y mujeres al momento de asistir a sus revisiones médicas. Entre ellas, 84.8 por ciento reportó haber acudido a una revisión en el último año, mientras que 73 por ciento de los hombres hizo lo propio.
En visitas al médico, el indicador fue de 76.4 por ciento para mujeres y de 63.3 por ciento para hombres. La revisión dental aparece más rezagada con 44.4 por ciento de las mujeres visitó al dentista, mientras entre los hombres la proporción fue de 33.2 por ciento. A ello se suma que las pruebas preventivas siguen lejos de una cobertura completa entre la población mayor.
En la prueba de hipertensión, 70.4 por ciento de las mujeres dijo habérsela realizado en el último año, contra 57 por ciento de los hombres. En la prueba de diabetes, el reporte fue de 68.8 por ciento entre mujeres y de 55.9 por ciento entre hombres. “Esto es bueno, es bueno, lo ideal sería que fuera el 100 por ciento”, señaló Navarro Sandoval.
La funcionaria ligó esos cuidados con el peso creciente de enfermedades como la hipertensión y la diabetes. La primera afecta a 41.5 por ciento de la población de 50 años y más, con mayor prevalencia entre mujeres, mientras la segunda fue diagnosticada en 25.5 por ciento de ese grupo. Además, la obesidad entre mujeres subió 6.6 puntos porcentuales entre 2012 y 2024.
Otro de los hallazgos relevantes de la ENASEM fue la reducción en la prevalencia de síntomas depresivos entre la población mayor. En 2024, 33.1 por ciento de las mujeres de 50 años y más presentó cinco o más síntomas depresivos, por debajo de 41.2 por ciento registrado en 2012. Entre los hombres también hubo una disminución. El indicador pasó de 21.5 por ciento en 2012 a 17.1 por ciento en 2024.
La funcionaria señaló que, pese a las reducciones de casos, todavía existen retos importantes por atender como el caso de las mujeres mayores de 80 años son “las que reportan cinco más síntomas depresivos más altos, es el 42.3 por ciento. También es un tema en el que hay que poner atención”, advirtió.
Navarro Sandoval explicó que la ENASEM forma parte de la red de estudios de salud y jubilación en el mundo, lo que obliga a revisar de manera especializada los contenidos de cada levantamiento. “Cada vez que se va a hacer un nuevo levantamiento, se hace un análisis exclusivo por este grupo de expertos de qué temáticas hay que incorporar”, explicó.
Ese proceso se realiza en coordinación con el Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Texas en San Antonio, junto con investigadores y especialistas que evalúan qué variables se mantienen y cuáles se sustituyen, debido a que el cuestionario ya es amplio por la cantidad de temas que aborda sobre salud, economía y condiciones de vida.
En 2024, por ejemplo, la encuesta incorporó preguntas sobre uso de otro idioma, habla de lengua indígena y discriminación, además de profundizar en salud mental y deterioro cognitivo. La ENASEM encontró que 11.7 por ciento de la población de 50 años y más declaró hablar lengua indígena, inglés u otro idioma; la proporción fue de 9.7 por ciento en mujeres y de 14.1 por ciento en hombres.
La encuesta inició en 2001 con una muestra aproximada de 13 mil personas y en 2024 alcanzó 23 mil entrevistas. De ese total, 17 mil correspondieron a población de seguimiento y 6 mil 1 a nuevos participantes que repusieron al grupo de 50 a 55 años. Ese seguimiento permite observar, con mayor precisión, en qué condiciones sociales, económicas y de salud se envejece en México.
LG