Policía

Gaby Rubio, la broker de Los Chapitos, saldrá de prisión en medio año; cayó en una trampa de la DEA en Guatemala

Ana Gabriela Rubio Sea fue detenida en Guatemala y extraditada a Estados Unidos; la fiscalía reconoció que no participó en actos de violencia.

Ana Gabriela Rubio Zea, La Gaby, identificada como una facilitadora de operaciones para el trasiego de fentanilo de los hijos de Joaquín Guzmán Loera, El Chapo, podría salir de prisión en agosto de este año, tras una sentencia criminal favorable en una corte estadunidense.

Tras declararse culpable por conspirar para traficar fentanilo a los Estados Unidos en junio de 2025, la mujer recibió una sentencia de 6 meses, medio año, por cumplir tras las rejas. La mala noticia para la guatemalteca, es que tendrá que purgar su castigo en el Centro Metropolitano de Detención de Brooklyn, Nueva York, una cárcel famosa por albergar a grandes capos como Ismael Zambada García, El Mayo, y Rafael Caro Quintero.

“Rubio Zea era una intermediaria sofisticada y bien conectada que jugaba un rol integral en la obtención de precursores químicos usados por el Cártel de Sinaloa”, señala un informe del Departamento de Justicia y la Administración para el Control de Drogas (DEA) sobre la mujer.

El 28 de enero de 2026, un día después de cuando se tenía estimado, la jueza del caso, Katherine Polk, decidió que la acusada salga dentro de medio año, más el tiempo que lleva en prisión, luego de que la propia fiscalía estadunidense solicitara una pena de entre 108 y 135 meses de prisión.

La mujer está detenida desde marzo de 2023, cuando fue arrestada por fuerzas federales en Guatemala, para después ser extraditada a los Estados Unidos el 20 de julio siguiente. Es decir, en total, habría cumplido unos 3 años y 5 meses a la sombra desde que un policía la tomó bajo su custodia.

Washington, sin embargo, no ocultó cierta misericordia para con la mujer. A pesar de que la brigada antidrogas pudo confirmar que formaba parte de la cadena de suministro de precursores químicos para Los Chapitos, la célula del Cártel de Sinaloa encabezada por Iván y Jesús Guzmán Salazar y Ovidio y Joaquín Guzmán López, vástagos del Chapo Guzmán, a través de una de sus empresas con la que adquiría los químicos de Asia, la fiscalía reconoció que no era una operadora como, incluso, los propios hijos del Chapo.

No usó armas, no empleaba violencia, ni sobornó a oficiales, y tampoco ocupaba una posición de liderazgo dentro de Los Chapitos o el Cártel de Sinaloa. Era, en resumen, una emprendedora guatemalteca con una gran capacidad para negociar con empresarios chinos que producían materiales para fabricar fentanilo.

La DEA comenzó a seguirle el paso en 2021. Específicamente, luego del 15 de septiembre, cuando autoridades mexicanas aseguraron en Guadalajara, Jalisco, un cargamento con 25 kilos de precursores químicos de fentanilo que Zea planeaba que se entregaran en Culiacán, Sinaloa.

El envío provenía de la empresa china Suzhou Xiaoli Pharmatech Co. Ltd. Uno de sus empleados, Kun Jiang, era un contacto de confianza de Rubio Zea y el encargado de mandar precursores químicos a México, directo a los laboratorios de fentanilo operados por los herederos del Chapo Guzmán. Hoy, Washington ofrece un millón de dólares por información que lleve al arresto de Jiang.

Mensajes en poder del gobierno estadunidense muestran que la mujer se coordinó para intentar esconder los químicos bajo el nombre CARBOMER 940, un polímero usado en la industria cosmética.

Otros mensajes entre Jiang y Zea muestran que la mujer usaba la empresa IGIGI Technologies, una firma de exportaciones e importaciones, para disfrazar los envíos de precursores. La factura por 17 mil 375 dólares por el pago de los precursores asegurados, estaba a nombre de IGIGI.


Ya en el blanco del gobierno estadunidense por sus operaciones sospechosas, en 2020, Ana Rubio cometió un error. Se dejó engañar por un agente encubierto de la DEA que se hacía pasar por un traficante de narcóticos.

“En abril y septiembre de 2022, Rubio Zea se reunió con el agente encubierto en la Ciudad de Guatemala para discutir cargos de precursores de fentanilo para el Cártel. Las reuniones fueron grabadas en audio y vigiladas por autoridades y relevaron que Rubio Zea tenía múltiples fuentes en China para precursores de fentanilo y compradores en Sinaloa que sabía que producían fentanilo”, asegura un memorándum de la fiscalía estadunidense sobre las operaciones de Rubio.

​En la primera reunión, la mujer admitió haber comprador precursores químicos de fentanilo, y que algunos llegaron directamente a los Estados Unidos. En un intento por demostrar su habilidad para conseguir precursores químicos, Rubio mostró al agente encubierto facturas de pagos a la firma china Shezhen Bright Summer International Co., Ltd., otra farmacéutica de la que obtenía los productos.

En septiembre de 2022, Rubio Zea admitió incluso tener una relación cercana con un operador del Cártel de Sinaloa, con quien al inicio tuvo problemas porque una de las empresas chinas envió precursores químicos falsos. La mujer tuvo que reembolsarle 120 mil dólares que invirtió en el cargamento fallido, pero logró obtener un buen contacto en el cártel, particularmente con la célula de Los Chapitos.

A finales de ese año, Rubio dijo que tenía planeado visitar varias plantas en China para verificar que pudieran mantener abastecida su red de precursores químicos. Además llegó a enviar al agente encubierto una fotografía con pastillas M30 de contrabando, que se presume, tenían fentanilo. La oferta era de 3 mil dólares por mil pastillas.

“Para tus clientes”, decía el mensaje que Rubio envió al agente, pensando que en realidad era un traficante.

Eventualmente, en 2023, la DEA recabó suficiente información para que la fiscalía estadunidense presentara una acusación que incluía, junto con Rubio Zea, a los hermanos Iván Archivaldo y Jesús Alfredo Guzmán Salazar, líderes de Los Chapitos, y a varios de sus colaboradores más cercanos.

La acusación señala a Rubio por, entre 2014 y 2023, haber conspirado para traficar fentanilo y por lavado de dinero. Él 10 de junio de 2025, tras negociar con la fiscalía por casi dos años, Rubio Zea se declaró culpable de importación de fentanilo, y logró que se desestimaran dos cargos más que pesaban en su contra.

La fiscalía estadunidense admitió en un informe que aunque sí formó parte de la red de Los Chapitos, no participó en actos de violencia o amenazas, por lo que no se le acusó por crimen organizado, como al resto de los acusados dentro de la misma causa penal, un delito que podía llevarla a prisión de por vida.

“También es menos culpable que el resto de los acusados que personalmente distribuyeron kilogramos de fentanilo terminado y lavaron cientos de miles de dólares para Los Chapitos”, señala el gobierno estadunidense “de forma simple, las destructivas y amplias operaciones de tráfico de drogas del cártel no hubieran podido existir sin la asistencia activa de habilitadores y facilitadores como Rubio Zea, quien operó con conocimiento de que sus colaboradores fomentaban el comercio de fentanilo



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Ángel Hernández
  • Ángel Hernández
  • Reportero en Milenio desde hace seis años. Cuento historias sobre crimen organizado, narcotráfico, lavado de dinero, trata de personas y lo que quepa entremedio. Cubrí el juicio a Genaro García Luna y el Menchito; los casos contra El Mayo Zambada, Los Zetas, Rafael Caro Quintero, Naasón Joaquín García, y lo que falta. Estudié periodismo en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM.
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