M+.- Ante grupos criminales que emboscaron convoyes, colocaron minas, bloquearon caminos y recibieron a balazos a las tropas, la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa) estrenó nuevos vehículos tácticos para reforzar el avance de sus unidades operativas en zonas de confrontación.
Fuentes militares informaron a MILENIO que el Ejército y la Fuerza Aérea ya cuentan con nuevos vehículos tácticos no blindados multipropósito, además de 12 unidades Unimog, destinados al movimiento de personal, armamento y equipo en operaciones sobre terrenos difíciles.
Una respuesta a las emboscadas de las organizaciones criminales
La incorporación ocurrió después de que organizaciones criminales elevaron su capacidad de fuego y convirtieron caminos rurales, brechas y zonas serranas en puntos de riesgo para los convoyes militares.
En Michoacán y Jalisco, células criminales utilizaron explosivos enterrados en caminos; en Sinaloa atacaron convoyes con armas largas, mientras que en distintas regiones recurrieron a bloqueos, ponchallantas y vehículos con blindaje artesanal para enfrentar o frenar el avance de las fuerzas federales.
Uno de los golpes más severos contra el Ejército ocurrió en mayo de 2025, en los límites de Michoacán y Jalisco.
Elementos de fuerzas especiales avanzaban por una brecha de la comunidad El Santuario, en Los Reyes, cuando el vehículo táctico blindado SandCat en el que viajaban activó un explosivo colocado en el camino.
La unidad quedó destruida y la agresión provocó la muerte de militares y dejó elementos heridos.
Las tropas participaban en un operativo desplegado en una zona de influencia del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), donde fuerzas federales llevaban a cabo acciones contra células criminales y su infraestructura.
Ese ataque mostró una de las nuevas amenazas para las tropas: grupos delictivos capaces no sólo de enfrentarlas con armas de alto poder, sino de preparar los caminos antes de su llegada para detener los convoyes.
En otras operaciones, militares y guardias nacionales también fueron emboscados después de que delincuentes colocaron ponchallantas para inmovilizar sus vehículos y posteriormente abrieron fuego contra los efectivos.
La estrategia criminal convirtió la movilidad en un factor de combate.
Ya no se trató solamente de llegar a una comunidad apartada, sino de hacerlo por caminos que podían estar bloqueados, vigilados, minados o preparados para una emboscada.
En ese escenario entraron los nuevos vehículos.
Nuevas unidades fortalecerán la movilidad del Ejército
Las fuentes consultadas explicaron que las unidades tácticas multipropósito fueron destinadas a fuerzas operativas del Ejército y la Fuerza Aérea para aumentar su capacidad de desplazamiento en misiones donde los vehículos convencionales resultaron insuficientes.
No se trata de unidades blindadas.
Su ventaja está en su capacidad para trasladar tropas y equipo por brechas, pendientes, caminos sin pavimentar y terrenos accidentados, además de mantener el movimiento de las fuerzas cuando termina la carretera.
A esa capacidad se sumaron 12 Unimog.
Estos vehículos todoterreno pueden transportar personal, armamento, equipo y abastecimientos en terrenos de alta dificultad y apoyar despliegues alejados de instalaciones militares.
Para una unidad militar, alcanzar un objetivo requiere además mantener una cadena logística detrás de las tropas.
Los efectivos necesitan transportar armas, municiones, comunicaciones, alimentos, agua, combustible y equipo para permanecer sobre el terreno y continuar una operación durante horas o días.
El territorio a enfrentar
Esa capacidad adquirió mayor relevancia en Sinaloa, Michoacán, Guerrero, Jalisco y Chihuahua, donde el Ejército mantiene despliegues contra organizaciones que utilizaron sierras, brechas y caminos secundarios como zonas de refugio y corredores para movilizar hombres, armas y drogas.
En Sinaloa, las tropas realizaron incursiones en áreas rurales y serranas para localizar laboratorios clandestinos, campamentos, depósitos de armas y centros de almacenamiento de precursores químicos.
También avanzaron por tierra durante operaciones contra integrantes de Los Chapitos y Los Mayos, organizaciones que desde septiembre de 2024 mantuvieron una disputa que multiplicó enfrentamientos y agresiones contra fuerzas federales.
En Michoacán y Jalisco, el desafío aumentó con el uso de artefactos explosivos improvisados.
Las células criminales buscaron no sólo causar bajas entre las fuerzas federales, sino impedir que los militares llegaran hasta sus posiciones.
Ahí radicó la utilidad de la nueva flota.
Los vehículos tácticos permitieron llevar tropas y equipo hasta zonas de operación, reforzar unidades desplegadas, mantener abastecidos los contingentes y continuar los movimientos cuando los objetivos abandonaron carreteras y se internaron en brechas o zonas serranas.
Defensa cuenta además con unidades blindadas para escenarios de mayor riesgo, pero los nuevos multipropósito y Unimog reforzaron otro componente de las operaciones: la capacidad para mover tropas y sostener su avance sobre el terreno.
Las unidades también pueden ser utilizadas durante la aplicación del Plan DN-III-E y otras tareas de auxilio, particularmente para ingresar a comunidades incomunicadas por daños en caminos y carreteras.
Pero su incorporación fortaleció principalmente a unidades operativas que todos los días se desplazaron por regiones donde organizaciones criminales intentaron dificultar el ingreso de las fuerzas federales.
AH
