El tiempo sigue corriendo para localizar a la periodista Roxana Guzmán en Veracruz. Quince días han transcurrido desde que se viralizó el momento en el que la directora del medio digital Pulso Informativo del Sureste fue privada de la libertad en el municipio de Nachital.
Las imágenes, además de volverse virales a través de redes sociales, desataron una exigencia para localizar a la comunicadora. Si bien fue la Fiscalía General del Estado (FGE) la que encabezó las primeras diligencias de la investigación, el pasado 12 de junio trascendió que el caso sería atraído por la Fiscalía General de la República (FGR).
"Se hicieron todas las diligencias correspondientes [...] pero nos notificaron antier la atracción por parte de la FGR. Entonces pues, atraen la carpeta, la fiscalía especializada de la FGR y el día de hoy se está entregando [...] me parece que ya entregaron esta carpeta en la Ciudad de México", comentó durante una conferencia de prensa la fiscal de Veracruz, Lisbeth Aurelia Jiménez Aguirre.
Los pocos avances que se tienen sobre la investigación no sólo han desatado indignación entre la ciudadanía, sino que también evidencia el panorama de privaciones de la libertad, extorsiones, homicidios e impunidad que durante décadas la prensa ha padecido en el estado.
¿Qué pasó con Roxana Guzmán?
El reloj marcaba aproximadamente las 6:00 de la mañana del 2 de junio cuando el horror destruyó la puerta de Roxana Berenice Guzmán Ramírez y su familia. Fue la misma periodista quien grabó el momento en el que un grupo de hombres embozados y armados arriban a su domicilio y, entre amenazas, acceden por la fuerza.
"¡Espérate, hay un bebé!", se le escucha gritar a un hombre mientras los agresores los amagan con armas de fuego. De acuerdo con la organización civil Artículo 19 los familiares de la comunicadora reportaron ser víctimas de lesiones y violencia física a tal punto que su padre tuvo que ser hospitalizado por los golpes que recibió.
Desde aquel crudo momento se desconoce el paradero de Roxana Guzmán. La fiscalía estatal realizó un despliegue policial y ministerial sin que hasta el momento se cuente con una actualización favorable. Al tiempo, el Mecanismo Federal de Protección a Personas Defensoras y Periodistas inició contacto con sus familiares.
Ninguna línea de investigación sobre el caso ha sido revelada, no obstante y por las condiciones de la privación de la libertad de la periodista no se descarta la participación de algún grupo criminal en el caso. De acuerdo con un informe sobre presencia criminal de AC Consultores -filtrado de los servidores de la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa) y consultado por MILENIO-, en Nanchitlán de Lázaro Cárdenas del Río opera el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). si bien es el también llamado cártel de la cuatro letras el que acumula mayor influencia en el municipio, en la zona también tienen presencia el Cártel del Noreste (CDN), el Grupo Sombra y células del Cártel de Sinaloa.
Si bien serán las investigaciones ahora de la Fiscalía General de la República (FGR) las que revelen el móvil de la privación de la libertad de Roxana Guzmán, así como su paradero, lo cierto es que su caso se enmarca en un hostil panorama para la prensa en Veracruz que se ha mantenido a través de, mínimo, una década.
¿Qué está pasando con los periodistas en Veracruz?
Datos del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO) dan cuenta de que, hasta abril de 2025, se tenían documentados los casos de 15 personas periodistas desaparecidas y no localizadas, así como de 17 personas periodistas localizadas. La información, plasmada en un informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos) refiere que los tres estados con el mayor número de casos eran Guerrero (8), Michoacán (5) y Veracruz (3). Las despariciones de periodistas se concentraron entre 2004 y 2025, siendo el 2020 el año con el mayor número de registros.
"La Relatoría Especial de Libertad de Expresión (RELE) de la CIDH viene alertando desde 2010 sobre la ocurrencia de desapariciones y otras formas de violencia contra periodistas en México en lugares con fuerte presencia del crimen organizado", describe en su informe el organismo defensor de los derechos humanos.
El caso específico de Veracruz, los académicos Celia del Palacio y Alberto J. Olvera de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) sostienen que la violencia contra los periodistas se explica por la simultaneidad de la fragmentación del poder político y el empoderamiento de la delincuencia organizada. De ahí que desde 2013 el estado fue considerado como el más peligroso para ejercer el periodismo en México.
El análisis titulado Acallar las voces, ocultar la verdad. Violencia conta los periodistas en Veracruz (2017) sostiene que en el estado el régimen impuso el control de medios de comunicación mediante amenaza o compra. Además de que en cierta medida, afirman, establecieron pactos con grupos del crimen organizado.
Por dicho contexto se indicó que en México existía una sensación generalizada de temor, inseguridad y desprotección entre las y los profesionales de la prensa, lo que los ha llevado a autocensurarse, exiliarse o abandonar su profesión, generando zonas de silencio informativo en el país.
El claro ejemplo ocurrió entre 2011 y 2016 en Veracruz, cuando los medios de comunicación dejaron de difundir información sobre hechos violentos: desaparecieron noticieros de televisión dedicados a esta fuente y las secciones de nota roja en los periódicos fueron adelgazando lentamente.
Entonces, Javier Duarte se encontraba al frente de del gobierno del estado. Mientras Los Zetas erosionaban comunidades enteras y sembraban violencia, los medios de comunicación fueron obligados a guardar silencio mientras que el gobernador reiteraba que no pasaba nada. El mínimo intento de documentar las atrocidades que ocurrían en el estado eran silenciados tal y como ocurrió con el medio Reporteros Policiacos en Xalapa, cuyo director, Víctor Báez Chino, fue asesinado en 2012.
Es por eso que, a diferencia de los otros miles de casos sobre desapariciones que hay en México, para los de las y los periodistas la CIDH urge a considerar su labor informativa como una línea de investigación toda vez que los actos de violencia en su contra tienen un triple efecto. Por una parte, vulneran el derecho de las víctimas a expresar y difundir sus ideas, opiniones e información, asimismo, generan un efecto amedrentador y de silenciamiento en sus pares y finalmente violan los derechos de las personas y las sociedades a buscar y recibir información e ideas de cualquier tipo.
"La falta de debida diligencia en la investigación, persecución y sanción de todos los responsables puede generar una violación adicional a los derechos al acceso a la justicia y a las garantías judiciales", abunda en un informe la CIDH.
Los periodistas desaparecidos y asesinados
La madrugada del 11 de junio, tan solo nueve días después de la privación de la libertad de Roxana Guzmán, fue asesinado Luis Ángel López Valdez, periodista del portal de noticias Vanguardia Veracruz. Los hechos se suscitaron en la avenida 20 de noviembre en la colonia Cazones en Poza Rica.
En conferencia de prensa, la fiscal de Veracruz, Lisbeth Aurelia Jiménez, informó que fueron 18 detonaciones de fuego las que cobraron la vida del comunicador. Si bien la línea de investigación sobre el homicidio no fue revelado, de acuerdo con reportes de Isabel Zamudio para MILENIO, la funcionaria pública destacó que el caso está relacionado con otro asesinato: el de Carlos Castro. El deceso del también periodista de Vanguardia ocurrió en enero de 2026 en la misma colonia y municipio.
Ésta no es la primera vez que periodistas del mismo medio son asesinados en Veracruz. En 2011 el medio Notiver reportó el asesinato de al menos tres de sus colaboradores entre junio y julio: Misael López Solana, Miguel Ángel López Velasco y Yolanda Ordaz de la Cruz. En 2012 de ese mismo medio también asesinaron a Gabriel Huge.
Cifras recopiladas por Artículo 19 apuntan a que desde el año 2000 y hasta enero de 2026 se habían documentado en México el asesinato de 176 periodistas en posible relación con su labor. El listado de estados con más casos lo encabeza Veracruz (32) seguido de Guerrero (19), Tamaulipas (15), Oaxaca (15) y Chihuahua (15).
Las tendencias de asesinatos son repetitivas, y en lo que a desapariciones concierne no es distinto. La organización civil ha documentado la desaparición de de 33 periodistas en México desde 2003 y hasta enero de 2026. Con un promedio de dos comunicadores no localizados por años, las entidades que más casos han registrado son Tamaulipas, Veracruz y Michoacán.
Los casos más recientes en el estado son los de la misma Roxana Guzmán, pero también el de Miguel Ángel Anaya Castillo de Pánuco Online reportado el 13 de abril de 2025 y el de Juan Carlos Hinojosa Viveros de La de 8News ocurrido el 6 de julio de 2023.
A nivel nacional, Veracruz es el estado con más periodistas asesinados en las últimas dos décadas y el segundo en casos de desaparición de comunicadores. Las dinámicas políticas, criminales y su relación con los medios de comunicación lo han convertido en la entidad más peligrosa para ejercer el oficio. Trasciende también que a través de los años los patrones de atención a las víctimas han sido insuficientes, una conclusión a la que académicos de la UAM Celia del Palacio y Alberto J. Olvera llegaron desde 2017:
"En el caso de Veracruz, el gobierno siguió el patrón nacional de simular respuestas jurídicas e institucionales para proteger a los periodistas. Se crearon leyes y comisiones encargadas de protegerlos, siempre ineficaces. Es evidente que mientras no cambie la situación política de México no será posible garantizar la vida de los periodistas, tampoco garantizar la vida de los ciudadanos en un país donde las instituciones de justicia son abiertamente disfuncionales"
Casi una década después, la prensa veracruzana sigue resistiendo y exigiendo tanto la aparición con vida de sus colegas como justicia para aquellos a quienes informar les costó la vida.
ATJ