La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) documentó, por primera vez, la presencia del águila tirana (Spizaetus tyrannus) en la Reserva de la Biosfera Sierra Gorda (RBSG), en Querétaro.
Se trata de un hallazgo histórico, ya que extiende en más de 150 kilómetros la distribución conocida de esta ave rapaz, catalogada en peligro de extinción en México.
El primer registro documentado de la especie dentro de esta Área Natural Protegida fue posible gracias a las acciones de monitoreo biológico, vigilancia y seguimiento de fauna silvestre realizadas por personal de la reserva, en coordinación con habitantes del ejido de Ayutla, municipio de Arroyo Seco, quienes aportaron información que permitió confirmar su presencia y distribución en la región.
Un indicador de conservación
De igual forma, la Conanp explicó que el águila tirana es un depredador tope de los ecosistemas tropicales y forestales, por lo que su presencia constituye un indicador del buen estado de conservación y de la funcionalidad ecológica de los hábitats que conforman la Reserva de la Biosfera Sierra Gorda.
La especie se encuentra incluida en la Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT-2025, bajo la categoría Peligro de Extinción (P), condición que refleja la necesidad de mantener acciones permanentes para proteger tanto a la especie como los ecosistemas donde habita.
El organismo destacó que el águila desempeña una función biológica esencial al regular las poblaciones de otras especies de fauna silvestre, contribuyendo al equilibrio ecológico de los bosques donde se desarrolla.
La Reserva de la Biosfera Sierra Gorda alberga sistemas de cañones, bosques de encino y bosques tropicales estacionalmente secos que forman parte del corredor biológico de la Sierra Madre Oriental, condiciones que favorecen la permanencia de especies prioritarias para la conservación.
¿Cuál es su hábitat?
En México, la distribución histórica del águila tirana se ha asociado principalmente con las selvas tropicales y los bosques mesófilos de montaña de la Sierra Madre Oriental.
De acuerdo con la Conanp, la permanencia de la especie depende de la conservación de estos ecosistemas, así como de la conectividad y protección de su hábitat.
El nuevo registro representa un hito para el conocimiento de la biodiversidad de la Reserva de la Biosfera Sierra Gorda, ya que la distribución conocida de la especie se localizaba a más de 150 kilómetros, en la vertiente del Golfo de México, por lo que su presencia en Querétaro amplía la información disponible sobre su rango de distribución en el país.
Además, la Conanp señaló que este hallazgo fortalece el conocimiento científico sobre la biodiversidad del área y aporta elementos para reforzar las estrategias de monitoreo y conservación de una de las aves rapaces más relevantes de los ecosistemas tropicales mexicanos.
Por último, la dependencia reafirmó su compromiso con la conservación de la biodiversidad y el manejo de los ecosistemas en las Áreas Naturales Protegidas del país, mediante acciones permanentes de vigilancia, monitoreo y protección de especies prioritarias y sus hábitats.
AG