Entre el 9 de abril y el 7 de mayo de 2026, Joaquín El Chapo Guzmán, exlíder del Cártel de Sinaloa, redactó y envió siete cartas a la Corte del Distrito Este de Nueva York, Estados Unidos, para solicitar su extradición a México.
Dentro del compilado de misivas que El Chapo mandó desde la prisión de máxima seguridad ADX Florence, las últimas dos resaltaron por los señalamientos contra el gobierno de México como el responsable de crímenes violentos y de "dañar a mi gente con armas".
En las cartas fechadas el 25 de abril y el 7 de mayo, de las cuales MILENIO tiene una copia, Guzmán Loera aseguró no haber cometido ningún daño y no tener relación con ningún acto de violencia.
Sin embargo, las declaraciones de El Chapo contrastan con los testimonios vertidos en su contra durante el juicio que lo llevó a ser condenado a cadena perpetua, en los cuales se le atribuye la responsabilidad en varios asesinatos.
El desaire que le costó la vida a Rodolfo Carrillo Fuentes
Rodolfo Carrillo Fuentes, hermano menor de Amado Carrillo Fuentes —exlíder del Cártel de Juárez conocido como El Señor de los Cielos— fue asesinado el 11 de septiembre de 2004 en el estacionamiento de una plaza comercial en Culiacán.
En el ataque también murió su esposa, Giovanna Quevedo Gastélum, y un empleado del estacionamiento, según reportes periodísticos de aquella época.
Durante su participación como testigo contra El Chapo, Jesús Zambada García —alias El Rey, hermano de Ismael El Mayo Zambada— declaró que el asesinato de Rodolfo Carrillo fue una orden de Guzmán por un aparente desaire.
Días antes del asesinato, El Chapo y Rodolfo Carrillo tuvieron una reunión con la aparente intención de apaciguar tensiones dentro de la estructura criminal.
"Cuando Rodolfo se fue, El Chapo le dio la mano y le dijo 'Bueno, nos vemos, amigo' y Rodolfo lo dejó ahí de pie con su mano extendida", dijo Jesús Zambada al reconstruir la escena mediante los datos que su hermano compartió con él. Supuestamente, la conducta de Carrillo habría sido motivo suficiente para que El Chapo ordenara su ejecución.
La tortura y muerte de dos miembros de Los Zetas
Otro de los exmiembros del Cártel de Sinaloa que hundieron a El Chapo con sus testimonios fue Isaías Valdez Ríos, quien años atrás se desempeñó como guardaespaldas del capo.
Durante el juicio, Valdez recordó un episodio en el miembros de la organización le llevaron a El Chapo a un par de hombres del cártel rival de Los Zetas.
Según su narración, ambos hombres estaban frente a una hoguera en una zona montañosa que El Chapo usaba para esconderese. Después de haberlos golpeado con tablas y con un arma, El Chapo los insultó y le disparó a cada uno en la cabeza con un rifle.
Después de asesinarlos, El Chapo ordenó que los cuerpos de ambos hombres fueran arrojados a la hoguera, según el testimonio de Valdez.
Además de los episodios concretos de violencia atribuidos a Guzmán Loera, uno de los principales cargos por los que fue imputado fue la conspiración para asesinar a personas que representaban "una amenaza para el Cártel de Sinaloa". Por el mismo delito, las autoridades estadunidenses han señalado al exsocio de Guzmán, El Mayo Zambada, quien actualmente espera la audiencia en la que se establecerá su sentencia.
BM.