A casi tres décadas de haberse posicionado como uno de los jefes de mayor relevancia dentro del Cártel de Sinaloa, el nombre de José Ramón Laija Serrano, alias El Coloche o El Colo, captó la atención de algunos usuarios en redes sociales debido a la difusión de un par de fotografías.
Las imágenes, reveladas por la prensa internacional desde 2003, muestran a El Colo bajo la custodia de la extinta Agencia Federal de Investigación (AFI) durante su llegada a la Ciudad de México el 8 de agosto de ese año, un día después de haber sido capturado en Nayarit.
Aunque José Ramón Laija Serrano fue el miembro más notorio de su familia —debido a que se le consideraba como "heredero" de la organización que encabezaron Joaquín El Chapo Guzmán y Héctor El Güero Palma Salazar—, los vínculos entre el clan de los Laija y el cártel se extendieron también a otros integrantes. ¿Qué se sabe de ellos? En MILENIO te contamos.
¿Cuál era el papel de José Ramón Laija Serrano en el Cártel de Sinaloa?
La relevancia de José Ramón Laija Serrano en el panorama delictivo está íntimamente ligada al poderío que alguna vez consolidó El Güero Palma. Aunque se desconoce el momento exacto en que inició su trayectoria delictiva, diversos reportes lo ubican como uno de los hombres que compartió el liderazgo del Cártel de Sinaloa después de los arrestos de El Chapo y El Güero, en 1993 y 1995, respectivamente.
Durante esos años, El Colo se estableció principalmente en el estado de Nayarit, pero también supervisaba las operaciones de narcotráfico del cártel en otros territorios, como Jalisco, según advierten informes de la extinta Procuraduría General de la República (PGR).
Una investigación publicada en 2010 por el Instituto Transfronterizo de la Universidad de San Diego advierte que El Colo no sólo tenía una notoria influencia en suelo mexicano, sino que también coordinaba las operaciones de una célula criminal establecida en Los Ángeles, California.
José Ramón Laija Serrano fue detenido el 7 de agosto de 2003 en la zona centro de Tepic, Nayarit, mientras viajaba en un vehículo sin placas junto con otros tres hombres. Posteriormente, en 2009, reportes periodísticos advirtieron que El Colo habría recibido una sentencia de 27 años de cárcel por el delito de privación ilegal de la libertad, aparentemente cometido como parte de una brutal venganza ordenada por El Güero Palma en 1992.
Guadalupe Laija Serrano: el trágico final de la esposa de El Güero Palma
Guadalupe Laija Serrano, hermana de El Colo, estuvo casada con El Güero Palma; como resultado de dicha unión nacieron Nataly y Jesús Héctor Palma Laija. Los nombres de Guadalupe y los dos menores son recordados, principalmente, por ser víctimas de un ataque que ha sido considerado como un parteaguas en la historia del crimen organizado.
Luego de la captura de los fundadores y líderes del Cártel de Guadalajara, diversas estructuras de reciente aparición trataron de hacerse con el control del lucrativo negocio de las drogas que habían consolidado Rafael Caro Quintero, Ernesto Fonseca Carrillo y Miguel Ángel Félix Gallardo.
Una de las versiones más difundidas es que Félix Gallardo, enfurecido por la supuesta traición, utilizó al clan de los Arellano Félix para infiltrar a un sicario en las filas del Cártel de Sinaloa y en el entorno familiar de El Güero Palma.
Rafael Clavel Moreno, un hombre originario de Venezuela, logró seducir a Guadalupe Laija Serrano y la convenció de fugarse, junto con sus hijos, a Sudamérica.
El venezolano asesinó a Guadalupe Laija y arrojó a los hijos de El Güero desde un puente. No conforme con los crímenes, hizo que la cabeza de la mujer le fuera enviada a Palma Salazar en una hielera, al igual que una grabación sobre la muerte de los pequeños, acorde con los informes disponibles.
A manera de represalia, El Güero Palma ordenó el secuestro y asesinato de nueve personas relacionadas con Miguel Ángel Félix Gallardo, según informes compartidos por el periodista Óscar Balderas, de MILENIO.
Presumiblemente, José Ramón Laija Serrano era uno de los integrantes del comando armado que viajó a la Ciudad de México para cumplir la orden de su cuñado en septiembre de 1992. Los cuerpos de las víctimas fueron localizados el cuarto día de ese mes en las inmediaciones de Iguala, Guerrero.
Marco Antonio Laija Serrano: la mano derecha de El Colo
Otro integrante del clan del que se tiene información es Marco Antonio Laija Serrano, conocido con el alias de El Vivo. Al igual que ocurre con El Colo, se desconoce el momento en que incursionó en el narcotráfico, pero diversos informes de la PGR detallan la relevancia que tuvo para el grupo.
Un informe de la corporación emitido en 2004 refiere que El Vivo "recibía, custodiaba y coordinaba traslados de narcóticos de San Luis Río Colorado y Nogales, Sonora, a la frontera norte del país".
Asimismo, la PGR reveló que El Vivo y El Colo habrían participado en la búsqueda de dos lanchas cargadas con cuatro toneladas de cocaína que desaparecieron en las playas de Punta Porula, Jalisco.
En mayo de 2002, un juez del Estado de México dictó auto de formal prisión contra Marco Antonio Laija por violaciones a la Ley Federal contra la Delincuencia Organizada, posesión de armas de fuego y cartuchos de uso exclusivo, posesión de marihuana y cocaína con fines de tráfico y desvío de productos químicos esenciales para la producción ilícita de narcóticos.
Dos años más tarde, el 19 de mayo de 2004, El Vivo recibió una sentencia de 10 años de cárcel por delincuencia organizada y delitos contra la salud.
BM.