Estamos a menos de un mes de que México se convierta en la única nación en el mundo en albergar tres Copas del Mundo: 1970, 1986 y ahora 2026. Partidos épicos, generaciones de aficionados gritando un gol, La Mano de Dios, Pelé levantando la copa… la historia dentro de la cancha sobra y permanece intacta en la memoria de millones.
Pero fuera de los estadios también se escribieron episodios que, con el paso del tiempo, quedaron inmortalizados.
Uno de ellos ocurrió en 1986, cuando dos grupos de aficionados se enfrentaron en una fuerte riña al terminar un partido. En esta edición de Archivo Criminal te traemos la historia de la pelea entre las barras bravas de Argentina y los hooligans: de la verdad hasta las leyendas que surgieron tiempo después.
La historia detrás de la pelea entre argentinos y los hooligans: antecedente histórico
Las selecciones de Argentina e Inglaterra se enfrentaban en el Estadio Azteca en los cuartos de final del Mundial de 1986. Una rivalidad que, debido al contexto histórico de ese entonces, escaló fuera de la cancha.
Aquel 22 de junio de 1986, la victoria de dos goles a uno de los sudamericanos se vio nublada por una rivalidad con matices políticos y sociales.
Un artículo de la Revista de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) menciona como antecedente histórico de esta riña la Guerra de las Malvinas:
“Las tensiones previas a un juego de eliminación directa traen consigo un sentimiento de rivalidad y competencia siempre. Es parte de los deportes modernos, un ambiente controlado donde estos sentimientos se dejan fluir de manera civilizada. Y no sólo eso, sino que el ambiente se cargó aún más con antecedentes de índole político y militar que había enfrentado a ambas naciones: la Guerra de las Malvinas”.
Cuatro años atrás (1982), Argentina reclamó el territorio de las Islas Malvinas, luego de que Inglaterra se apoderara de ellas desde 1833. Este hecho escaló hasta conflictos bélicos que causaron la muerte de alrededor de 649 sudamericanos, la mayoría jóvenes de 20 años de edad, sin contar los heridos y una ola de suicidios que se reportó después de la guerra.
A pesar de esto, las selecciones llegaron al partido con el objetivo de no mezclar lo deportivo con lo político; sin embargo, durante todo el encuentro las porras no respetaron la campaña: Completely deportiva. No politics, this play is only football.
Diarios locales señalan que desde el encuentro la tensión entre las dos aficiones comenzó a escalar. Según indica el artículo de la UNAM, los medios de comunicación responsabilizaron a los sudamericanos de provocar la pelea.
La gota que derramó la 'chela': guerra por las banderas
¿Qué fue lo que desató la riña? Uno podría pensar que la victoria de los argentinos fue lo que calentó los ánimos dentro del estadio; sin embargo, según reportes de la época, lo que molestó a los ingleses fue que los argentinos comenzaron a robarles sus banderas y quemarlas.
Los historiadores y analistas deportivos consideraron que el nacionalismo de los hooligans fue lo que provocó que ellos también reaccionaran de forma violenta al ver destruidos sus símbolos patrios.
“Debemos señalar que, si bien los hooligans y las barras bravas eran similares en su conformación —de hecho, las barras sudamericanas copiaban el estilo inglés—, había diferencias (ideológicas y simbólicas)”.
El diario inglés Aberdeen narra que, al término del partido, los hooligans intentaron recuperar sus banderas y símbolos nacionales, lo que desató una fuerte riña afuera del Estadio Azteca. Un grupo de casi 20 personas comenzó a arrojar piedras a los argentinos, quienes no se quedaron con los brazos cruzados y se defendieron. La pelea dejó varios heridos, a pesar de que fue controlada por la policía capitalina.
En México corre el rumor de que la pelea entre los ingleses y argentinos se volvió tan incontrolable para las autoridades que, incluso, pobladores de Tepito se unieron a los policías para calmar la situación.
Según la UNAM, en el artículo del diario europeo se exhibieron algunas fotografías de la riña en las que se puede observar a varios argentinos portando playeras con las leyendas: “The Falklands are Argentine” y “Las Malvinas son de Argentina”.
Por su parte, la máxima casa de estudios de México también recuperó fotos al interior del estadio, con las cuales se puede constatar que la barra argentina superaba, en número, por mucho a los ingleses.
Los cronistas de este hecho consideraron que los hooligans no supieron agruparse para intentar recuperar sus banderas, lo que fue aprovechado por las barras bravas de Argentina.
Cabe mencionar que la selección de Inglaterra llegaba como favorita para ese encuentro. Sin embargo, lo que parecía un partido de trámite para los europeos terminó en una verdadera pesadilla, no sólo por lo que pasó después del encuentro, sino porque ese día Diego Armando Maradona regalaría dos de las anotaciones más importantes de la historia del futbol: la Mano de Dios y el Gol del Siglo.
¿Qué son los hooligans? El origen de la porra inglesa
Un artículo de la BBC detalla que el término hooligan apareció por primera vez en la historia en un informe de la policía de Londres en 1898.
Para ese entonces, la rivalidad entre los aficionados del Liverpool y Manchester United iba en aumento, por lo que durante más de una década se reportaron fuertes riñas protagonizadas por un grupo de aficionados apodados los hooligans.
Desde entonces, los hooligans se convirtieron en un símbolo del futbol inglés, de forma negativa. Una porra que, incluso, ha estado detrás de muertes de aficionados. Algunos de los episodios más violentos que relata el artículo fueron:
- 1985: Final de la Copa de Campeones de Europa entre la Juventus y el Liverpool, donde murieron 39 personas tras una riña
- 1989: Semifinal de la Copa FA entre el Liverpool y el Nottingham Forest. Murieron 93 personas en el estadio de Hillsborough, en Sheffield, Inglaterra
RM