En México, el modus operandi de las goteras se remonta a los 2000, aunque este tipo de delitos comenzó a popularizarse desde los años 90 en varios países de Sudamérica. ¿En qué consiste? Las personas te drogan con el objetivo de robarte, pero muchas veces se les pasa la mano.
En los últimos años, se han reportado varios casos de víctimas de goteras como el de los hoteles Picasso o El Jacarandas, o el más recordado, el del empresario Íñigo Arenas Saiz; sin embargo, hay muchos episodios como estos en la historia del país.
Precisamente por eso, en esta edición de Archivo Criminal te contamos cómo fue la muerte de La Parkita y Espectrito.
La Parkita y Espectrito: el ligue más caro de sus vidas
El 29 de junio de 2009, lo que parecía ser una noche de diversión terminó en tragedia: dos hermanos gemelos se quitaron las máscaras de lucha para salir de antro, pero en medio de las copas conocieron a un par de mujeres, a quienes invitaron a seguir la fiesta en un hotel de la Ciudad de México.
Alberto y Alejandro Pérez Jiménez, mejor conocidos en el mundo de la lucha libre como La Parkita y Espectrito II, respectivamente, contrataron a dos mujeres de la vida galante y se las llevaron al Hotel Moderno, ubicado en la zona de Garibaldi.
Ahí, las mujeres aprovecharon un momento de distracción de ambos luchadores para suministrarles en sus bebidas alcohólicas gotas de ojos para sedarlos y poder robarles sus objetos de valor.
Sin embargo, lo que no consideraron las goteras fue la estatura de los luchadores. Y es que tanto La Parkita como Espectrito II no eran cualquier tipo de atletas: ellos tenían enanismo, por lo que pertenecían a la Lucha Mini.
El caso se volvió de interés mundial. Varios medios como The Guardian o BBC News dieron a conocer la noticia de que dos luchadores de talla baja habían sido víctimas de un grupo conocido como Las Goteras. Este último reportó que las cámaras de vigilancia captaron a las dos mujeres saliendo del hotel.
Según BBC News, un mes después del crimen, las autoridades mexicanas detuvieron a una de las presuntas implicadas, quien buscó liberarse del delito al reconocer que sí se reunió con los luchadores esa noche, pero que no los drogó.
“La sospechosa, detenida por la policía, fue supuestamente localizada gracias a las llamadas realizadas desde el teléfono móvil de uno de los luchadores”, señala el artículo internacional.
Por su parte, la entonces Procuraduría General de Justicia (PGR) de la Ciudad de México identificó a su supuesta cómplice como La Gorda, quien fue capturada poco después.
Un año después del crimen, María de los Ángeles Sánchez Rueda, La Gorda, de 44 años de edad, y Estela González Calva, La Tía, de 65, fueron sentenciadas a 47 años de prisión por el homicidio de La Parkita y Espectrito.
Además, les impusieron un pago de 43 mil 290 pesos por reparación del daño.
Sin límite de tiempo: ¿Quiénes eran Parkita y Espectrito?
La Parkita: Alberto Pérez Jiménez nació el 15 de mayo de 1975. Fue un luchador mexicano enmascarado que trabajó en la división Mini-Estrella desde 1990 hasta su muerte en 2009.
Espectrito II: Alejandro Pérez Jiménez era gemelo de La Parkita, por lo que también nació el 15 de mayo de 1975. Su apodo como luchador profesional lo recibió gracias al de otro de sus hermanos: Mario Pérez Jiménez, conocido como Espectrito.
En una entrevista entre Latin Lover y el luchador Octagoncito, el enmascarado reveló que La Parkita tenía problemas con el alcohol. El entrevistado recordó una ocasión en la que el mini luchador se presentó a un ring en estado de ebriedad.
El testimonio fue respaldado por Latin Lover, quien aseguró también haber visto a los hermanos en estado inconveniente en horario laboral. Durante la entrevista señalaron que los gemelos tenían un estilo de vida marcado por la fiesta y los excesos.
Octagón contó una ocasión en la que, en un ring en Piedras Negras, Coahuila, tuvieron que amarrar a La Parkita en una de las esquinas del cuadrilátero para que no se cayera.
“Ellos eran de carrera larga, les gustaba la fiesta, pero eran de las personas a las que les decían ‘párale, carnal’, pero no, le seguían”.
En dicha plática, los luchadores resaltaron que La Parkita y Espectrito murieron por sobredosis tras sufrir un paro respiratorio y cardiaco.
Latin Lover recuerda a La Parkita y Espectrito
Del ring a la pantalla grande
En 2014, el cineasta mexicano Arturo Ripstein llevó a la pantalla grande la historia del asesinato de La Parkita y Espectrito Jr.
En dicha cinta se muestra que las presuntas responsables del asesinato de los luchadores pertenecían a una banda criminal llamada Las Goteras, integrada principalmente por prostitutas que drogaban a sus víctimas para robarles.
Modus operandi de las goteras
Recientemente, MILENIO publicó un artículo que habla precisamente de los distintos modus operandi de las goteras.
El principal consiste en que las mujeres goteras acuden a bares donde hay hombres solitarios tomando bebidas alcohólicas. Ellas se acercan y los seducen; tras ganarse su confianza, los llevan a un hotel con la promesa de tener un encuentro sexual y, finalmente, los drogan para sedarlos y robarles.
Eso en el mejor de los casos, ya que, como se mencionó, algunas de las víctimas de las goteras han muerto por sobredosis.
“Los hombres que acceden llegan al hotel conscientes, pero ya ahí ellas preparan bebidas alcohólicas y, en algún momento de descuido, les colocan las gotas en sus vasos; tras algunos minutos, la sustancia hace efecto y los hombres caen en un profundo sueño”.
Una vez que las víctimas se duermen, otros integrantes de los grupos criminales ayudan a las goteras a despojarlos de sus pertenencias y escapar del lugar.
Pero esa no es la única forma en la que operan. En 2017, la PGJ descubrió que en la capital del país había un grupo criminal denominado Goteras VIP, que contactaba a sus víctimas por Tinder.
El modus operandi era similar al de los antros, pero en lugar de abordar a la víctima en un bar, las seducían por redes sociales o apps de citas; posteriormente acordaban ir a un hotel o a la propia casa de la persona, donde los drogaban y robaban.
Justo por este último factor es que muchos de los crímenes de las goteras son investigados como robo agravado en pandilla a casa habitación, aunque bien podría haber una tipificación por tratarse de un delito contra la salud e, inclusive, de violencia de género.
En 2019 se detectó que algunas goteras usaban chocolates previamente inyectados con sedantes y que algunos taxistas ofrecían aguas adulteradas a las pasajeras para drogarlas, despojarlas de sus artículos y, en ocasiones, abusar de ellas sexualmente.
¿Qué usan las goteras para drogar?
El nombre de las goteras surge porque los criminales usan gotas oftalmológicas para drogar a sus víctimas, ya sean suministradas en bebidas, alimentos o, como se mencionó, directamente desde el cuerpo de los delincuentes.
La mayoría de las gotas oftalmológicas del mercado cuentan con sustancias como ciclopentolato, escopolamina o burundanga, que, al consumirse de manera oral, provocan un sueño profundo y hacen que las personas pierdan la conciencia de lo que ocurre a su alrededor durante varias horas.
“En varias ocasiones, las dosis de gotas han sido demasiado altas y las víctimas han muerto en el sitio de entretenimiento o en las habitaciones de hotel donde usualmente son llevadas”, resaltó la iniciativa del diputado.
Los principales síntomas que causan las drogas que usan las goteras son:
- Dolor de cabeza (principalmente del tipo punzante)
- Vómitos
- Dolor abdominal
- Sueño excesivo
- Mareo
- Vértigo
- Visión borrosa
- Molestia excesiva provocada por la luz
- Percepción de colores alrededor de los objetos
- Incoordinación motora
- Dificultad para respirar
- Convulsiones
RM