Para la dirigente del Frente Popular Francisco Villa (FPFV), Clemencia Guevara Tejedor, el dirigente del Consejo Indígena y Popular del Estado de Guerrero (CIPOG-EZ) y de la Policía Comunitaria de los Pueblos Fundadores (CRAC-PF), Jesús Plácido Galindo, es responsable de generar la violencia que enfrentan los pueblos de la Montaña Baja desde hace más de once años.
Guevara Tejedor sostiene que la historia del CIPOG-EZ y la CRAC-PF está manchada inicialmente por una incursión violenta registrada el 8 de febrero del 2015 en la comunidad de San Jerónimo Palantla, vecina de Alcozacán en el municipio de Chilapa, comunidad considerada como el principal bastión de Plácido Galindo, detenido el pasado viernes 18 de julio por la probable comisión de los delitos de secuestro, homicidio y por estar presuntamente relacionado con el grupo delictivo de Los Tlacos.
De acuerdo con la Fiscalía de Guerrero, Plácido es señalado como el principal responsable del secuestro y homicidio de José Pablo Xanteco Bartolo, ocurrido el 30 de octubre de 2021.
Pero la dirigente del FDP asegura que hay más casos en los que necesariamente se debe investigar al dirigente del CIPOG.
“El 8 de febrero ingresaron a la comisaría de San Jerónimo Palantla y mataron a cinco personas, incluyendo a una mujer que tenía de tres meses de embarazo, la acción violenta se debió a que los compañeros no quisieron sumarse a su policía comunitaria para no involucrarse en el conflicto que ellos enfrentan con supuestos integrantes de un grupo delictivo”, anotó.
La razón por la que San Jerónimo Palantla dijo que no a su incorporación en la CRAC-PF es que ellos ya estaban incorporados al Frente Popular, organización que los asesora y acompaña en temas de gestoría social, pero sin recurrir al uso de la autodefensa armada, porque no tienen conflictos con nadie.
El 15 de abril de 2015, en un paraje conocido como Cruz Verde, fue asesinada la señora Apolinaria Rendón Camaxcalco; una semana antes fue privado de la libertad y encontrado asesinado el campesino Gumaro Calvario Martínez.
El relato de Guevara Tejedor continúa: “El 11 de julio del 2019 asesinaron a Salvadora Chávez Rendon y le quemaron la camioneta de Constantino Calvario, en ese hecho también hubo varios heridos”.
La señora Chávez Rendón fue atacada cuando regresaba de una reunión con la Comisión Estatal de Atención a Víctimas (CEAV) y la Fiscalía General del Estado (), pues acudió a dar continuidad al caso de su esposo asesinado en la incursión de 2015.
Tula y San Jerónimo: rutas y centros de operación armada
Ese año, diez familias que salieron de la comunidad de Xochitempa con la intención de acompañar las actividades del FPFV ya no pudieron regresar a la población, porque fueron amenazadas por los dirigentes de la CRAC-PF y del CIPOG.
El 23 de mayo del 2024, integrantes del CIPOG-EZ y la CRAC-PF se metieron a la comunidad de San Jerónimo, mataron al señor Vicente Santiago Villanueva, luego quemaron casas, saquearon las tiendas y se llevaron chivos, gallinas, maíz y frijol, obligando a que los habitantes se desplazaran hacia la cabecera municipal de Chilapa, donde estuvieron refugiados hasta que regresaron con el acompañamiento del Ejército Mexicano, la Guardia Nacional y de la Policía del Estado.
Guevara Tejedor asegura que el último atentado perpetrado por las autodefensas armadas se registró el 27 de septiembre de 2025; en ese hecho fue asesinado Valeriano Tolentino Calvario, joven de 18 años y nieto de la señora Salvadora Chávez.
En ese ataque resultaron heridos de gravedad Constantino Nava Calvario y Teodoro Bolaños Rodríguez.
Tula, pueblo arrasado en mayo pasado, era ya un centro de operaciones.
Constantino Nava Calvario ha sobrevivido por lo menos a cuatro atentados armados; él asegura que en todos los hechos registrados en su contra se encuentra la mano de la CRAC-PF, el CIPOG-EZ y el ahora detenido Jesús Plácido.
De acuerdo con Nava Calvario y otros vecinos de San Jerónimo Palantla, la causa por la que dicha comunidad es atacada recurrentemente por sus vecinos de Alcozacán, Tula, Xicotlán, Acahuehuetlán y Rincón de Chautla es porque geográficamente se encuentran en un paso obligado para las unidades que bajan de la sierra para suministrar armas, 'parque' y vehículos.
En esa parte, refieren que Tula, que actualmente se encuentra convertida casi en un pueblo fantasma por los acontecimientos registrados del 6 al 11 de mayo pasado, en realidad ya se había convertido en un centro de operaciones.
Por eso, indican que cuando se registró el desplazamiento propiciado por supuestos integrantes de la delincuencia, en la comunidad se encontró por lo menos una camioneta blindada, armas y equipo táctico.
Se supo que la camioneta blindada había sido utilizada en el pasado por Zenén Nava, quien fuera el principal líder de Los Rojos en Chilapa.
El propio Jesús Plácido confirmó que efectivamente, dicha unidad en el pasado había sido utilizada por Zenén Nava, conocido bajo el alias de El Chaparro, pero aclaró que en realidad el CIPOG y la CRAC-PF se la habían quitado cuando llegaron a la zona para recuperar el control de la seguridad a favor de los pueblos.
En mayo pasado, Plácido Galindo aseguró que la camioneta blindada asegurada a Los Rojos en realidad ya era una reliquia, pues fue inhabilitada por fallas mecánicas y ya no se le reparó, de tal manera que solamente estaba arrumbada.
DG