Fátima Landeros lleva cuatro días sin volver a casa en Tonalá. La vida de su familia se ha convertido en una búsqueda constante de respuestas.
Este domingo, acompañado de familiares, amigos, vecinos y personas que aprecian a la adolescente, salió a manifestarse sobre la avenida Tonaltecas, en Tonalá, para exigir que las autoridades agilicen las investigaciones y den con su paradero.
“Soy el papá de Fatima Landeros. Desaparecida el 7 de octubre, ella salió de aquí de Tonalá cerca de la Secundaria 85 fue abordada por un vehículo se la llevaron con destino desconocido. Todavía no lo sabemos, exigimos la verdad que deje de haber esto en el país más empatía hacia a las autoridades hacia los padres y hacia las víctimas agilización en los trámites. Yo sé que hay muchos muchos desaparecidos en el país. Realmente es mentira que haya bajado ese ese índice hay muchos desaparecidos, hay mucha carga de trabajo, pero que no dejen de hacer su trabajo en las autoridades”, dijo su papá, Rafael Landeros.
Aunque no observó un comportamiento diferente en su hija días previos a su desaparición, Rafael detalló que la Fiscalía mantiene abiertas las investigaciones; sin embargo, considera que los avances han sido lentos. Entre los datos que conoce la familia está la posibilidad de que el vehículo se haya dirigido hacia la Central de Autobuses, donde se habría perdido el rastro.
“O sea a los 15 años son personas vulnerables y realmente a lo mejor malas amistades o no sé desconocemos pero Fátima, era una niña que hacía deporte, estaba en casa, no nos explicamos pues también aparentemente el vehículo fue hacia la central de autobuses, y de ahí se pierde el caso ahí van solicitando cámaras del C5 pero va muy lento. Todo es muy lento, es muy engorroso”, agregó.
La manifestación de este domingo fue la primera, pero Rafael advirtió que continuarán levantando la voz si es necesario. A su lado estuvieron personas que conocen a Fátima, compañeros de su entorno escolar y vecinos que decidieron acompañar a la familia incluso bajo la lluvia.
“A pesar de la lluvia. Están ustedes aquí quien lo acompañe. Nos acompañan familia, amigos, vecinos, gente de la escuela la aprecia y aquí estamos igual como tú ves ante la lluvia. Seguimos pues aquí, cuando un padre pierde un hijo no hay no hay clemencia, no hay nada, no hay sueño, no hay hambre”
Sin saber si su hija podía escucharlo, Rafael le pidió que regresara a casa. No sabe si se fue por voluntad propia o si alguien la obligó a irse, pero tiene claro que su familia la espera.
SRN