Entre 5 mil y 8 mil pesos mensuales les cuesta a las familias de las personas privadas de su libertad su permanencia en los penales de Cuautitlán y de Barrientos; que deben entregar para que no sean golpeados, maltratados, tengan algunos servicios y un espacio donde puedan dormir, situación que ya ha causado inconformidades con los directivos de los centros de reclusión.
Los testimonios
Genoveva Dorantes tiene a su esposo recluido en el penal de Cuautitlán, donde estaría vinculado, acusado de robo, ya que fue detenido por policías estatales que lo remitieron al MP, donde le fincaron responsabilidad por un supuesto hurto de autopartes que no cometió. Acudió este sábado a la visita con sus dos hijos.
La mujer señala que, en el penal al que la comunidad interna y externa llama “La vecindad del Chavo”, deben pagar cada semana hasta 600 pesos solo porque le permitan a su familiar dormir en una cama de cemento, en el interior de una celda que los presos llaman “El Cantón”.
Pero eso no es todo; la mujer, quien ahora debe sostener a la familia, también debe aportar dinero por el agua que usa el interno, por guardar comida en el refrigerador, por el aseo general de los patios (la talacha) y, desde luego, porque no sea golpeado.
Los familiares de los internos ya se manifestaron hace varios días bloqueando la avenida 16 de Septiembre del centro de Cuautitlán, en contra de esas prácticas que merman la economía de las familias, que no solo deben garantizar la manutención propia y del interno, pues también pagar abogados, copias, gasolina y otros trámites jurídicos relacionados con el caso de su interno.
En el penal de Barrientos en Tlalnepantla la situación no es diferente. Este sábado acudió Nancy 'N' a visita de su familiar; ella iba vestida de rosa, y se preparó con bolsas de comida (que no rebasen de un kilo), agua de sabor, palomitas y un pedazo de pastel en una bolsa de plástico transparente, pero además depositó a una tarjeta en el Oxxo sus 400 pesos, para que por esta semana su esposo duerma en cama de cemento y no lo moleste por esa situación el jefe del cantón.
Experta señala que es una crisis generalizada
Para la experta penalista, Saskia Niño de Rivera, en su portal Inserta destaca que los cobros injustificados en los penales no son exclusivos del área metropolitana del Valle de México, sino de todo el país:
“Creemos que cada familia de los internos, tanto en penales estatales como federales, llega a gastar un promedio de 8 mil pesos mensuales solo en dádivas y protección”.
El Estado de México concentra la mayor cantidad de población penitenciaria del país con más de 38 mil personas privadas de su libertad recluidas en los 21 centros penitenciarios, lo que representa aproximadamente el 14% de todos los reclusos a nivel nacional, según el Censo Nacional del Sistema Penitenciario Federal y Estatal 2025.
AH