El analista en política internacional, Sam Stone, afirmó que las demandas civiles contra empresas privadas y agentes involucrados en la muerte de mexicanos bajo custodia del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE por sus siglas en inglés), son más viables que las acciones penales que el gobierno mexicano anunció que emprenderá en Estados Unidos, aunque dijo que la decisión de México es adecuada.
En entrevista para MILENIO Televisión con Ady Cabriales, el analista declaró que las demandas civiles permitirían a las familias de las víctimas exigir responsabilidad de las empresas privadas que manejan los centros de detención y, en algunos casos, de agentes específicos.
También, consideró que sí podría haber consecuencias por estos casos, pues se trata de una responsabilidad ciudadana importante.
El especialista explicó que en Estados Unidos cada estado tiene su propio código penal y que los fiscales locales deben revisar si agentes de ICE violaron alguna ley estatal.
Además, detalló que la decisión de llevar a cabo un juicio penal no depende del gobierno mexicano, sino de los fiscales estadunidenses.
“Honestamente veo complicado que el Departamento de Justicia, liderado por la administración de Trump, vaya a traer algún caso penal. Es posible que los fiscales locales, en Texas y en otros estados, traigan algún tipo de acción penal, pero lo veo difícil. El gobierno mexicano está en lo correcto de pedir acciones legales”, aseguró.
Sobre el impacto político, Stone advirtió que estas acciones se dan en un momento crítico para la relación bilateral, pues argumentó que es riesgoso para el gobierno mexicano empujar a Estados Unidos de esta forma en el marco de la revisión del T-MEC; sin embargo, calificó como acertada la postura.
"Estamos hablando de las vidas de 17 mexicanas y mexicanos que han fallecido en circunstancias como mínimo cuestionables”, expresó.
De igual forma, subrayó que el servicio de ICE sigue activo y que México debe mantener una protección cercana a sus ciudadanos en Estados Unidos, asegurándose de que cada vez que haya una persona mexicana detenida esté ahí el personal consular para dar apoyo a las y los connacionales en Estados Unidos.
Por último, destacó que la relación bilateral no depende únicamente de los presidentes, sino de lazos institucionales, económicos y familiares entre ambos países.
“La relación bilateral puede seguir siendo muy fuerte. Por el momento va a tener que aguantar por lo menos los dos años y meses que le quedan a la administración de Trump, pero sí entrar a esta negociación con los ojos bien abiertos de que Estados Unidos no es el país que era hace algunos años”, puntualizó.
AG