Un ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) planteará revocar la sentencia de un Tribunal Colegiado que rechazó amparar a dos secuestradores de migrantes en Matamoros, Tamaulipas, quienes alegaron violaciones al debido proceso.
Se trata de Eduardo Rocha Pérez, El Lalo, y Carlos Arondo Pérez Monzón, El Carlos, detenidos en flagrancia por elementos de la Secretaría de Marina-Armada de México (Marina) en mayo de 2010, y a quienes se les relaciona con el secuestro de 25 extranjeros.
¿Qué se sabe de los acusados?
El primero de ellos fue sentenciado a 54 años de prisión, mientras que la otra persona enfrenta una pena de 70 años.
La organización criminal a la que pertenecían se denominaba Las Lágrimas, la cual enganchaba a las víctimas en la Central de Autobuses y en las inmediaciones de La Casa del Migrante, en Matamoros, con la promesa de ayudarlos a cruzar la frontera con Estados Unidos.
Tras cobrarles entre 400 y 700 dólares, después los llevaban a una casa de seguridad donde eran despojados de sus bienes y sometidos a la voluntad de los captores, quienes les impedían salir de esos inmuebles y asomarse a las ventanas, hasta que sus familias enviaban desde sus países de origen el dinero que les exigían, es decir, entre 700 y mil 500 dólares.
En el juicio, tanto El Lalo como El Carlos argumentaron que hubo dilación en su puesta a disposición y que los extranjeros no recibieron asistencia consular, por lo que han solicitado que las declaraciones de sus acusadores sean invalidadas, con el fin de tumbar o disminuir sus sentencias.
Para ello, promovieron un amparo, pero el Primer Tribunal Colegiado del Décimo Noveno Circuito rechazó concederles la protección en agosto de 2025, razón por la cual impugnaron y el caso llegó a la Corte.
Giovanni Figueroa llevará el caso a la Suprema Corte
El miércoles 25 de marzo, Giovanni Figueroa Mejía, ministro ponente, propondrá al pleno revocar la sentencia del Tribunal Federal.
El punto medular del caso es la asistencia consular. El togado en ningún momento propone invalidar los testimonios de los migrantes porque deja claro que esto afectaría a las víctimas.
Sin embargo, recordó que la extinta Primera Sala de la Corte reconoció que el derecho a la notificación, contacto y asistencia consular en materia penal es renunciable, siempre y cuando el extranjero lo decida por voluntad propia y haya sido debidamente informado de ese derecho.
“En ese contexto, se estableció que las razones que motiven a una persona extranjera a no contactar a su consulado resultan irrelevantes para las autoridades nacionales, siempre que la decisión sea adoptada de manera libre e informada”, detalla.
De igual manera, puntualizó que la falta de información y garantía del derecho a la asistencia consular no genera, por sí misma y de manera automática, la ilicitud ni la exclusión probatoria de las declaraciones rendidas por víctimas extranjeras.
“Adoptar una regla de nulidad automática implicaría desnaturalizar la finalidad protectora del derecho a la asistencia consular, al convertirlo en un obstáculo para el acceso a la justicia de las víctimas extranjeras”, menciona.
No obstante, reconoce que la omisión del derecho a la asistencia consular no es jurídicamente irrelevante.
“Dicha omisión puede adquirir trascendencia constitucional y procesal cuando, atendiendo a las circunstancias específicas del caso, se acredite que tuvo un impacto real, directo y sustancial en la obtención de la declaración, de tal manera que haya comprometido la regularidad del proceso penal o la fiabilidad del medio de prueba”.
Ante esta situación, el ministro propone ordenar al Tribunal Colegiado de origen, actuando con plenitud de jurisdicción, emita una nueva resolución, realizando un análisis individualizado y motivado sobre la incidencia real de la omisión del derecho a la asistencia consular en la licitud y fuerza probatoria de los testimonios de las víctimas.
¿Qué se sabe del secuestro?
El 16 de mayo de 2010, la Marina informó sobre el rescate de personas que permanecían secuestradas en un domicilio de Matamoros, donde también fueron asegurados cuatro probables secuestradores.
Previo a esta operación fueron detenidos dos presuntos delincuentes de nombres Bernardino Hinojosa Gaitán, El Gordo; y Salvador Martínez Olvera, El Chava, mismos que proporcionaron el domicilio del supuesto líder de ese grupo delictivo.
El personal de infantería realizó una inspección en la casa señalada donde localizaron a Carlos Arondo Pérez, Eduardo Rocha, Juan Antonio Banda Palomo, El Greñas, y Jorge Pérez Muñoz, Lágrimas, éste último presunto jefe de la banda de secuestradores.
Derivado de dicha operación se obtuvieron informes que en un hotel de la localidad trabajaba una persona de nombre Félix Pérez González, El Chino, presunto integrante de este grupo delictivo, quien también fue asegurado.
RM