Dos mujeres fueron atacadas a balazos por hombres a bordo de una motocicleta en inmediaciones del Pueblo de Santa Cruz Meyehualco, alcaldía Iztapalapa.
Tras estos hechos, una de las víctimas murió al ser trasladada a un hospital de la zona.
¿Qué se sabe de las víctimas?
De acuerdo con la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de la Ciudad de México, los hechos ocurrieron en la esquina de las calles Cuauhtémoc e Ignacio Manuel Altamirano, donde uniformados de la cooperación atendieron un reporte del Centro de Comando y Control (C2) Oriente sobre personas lesionadas.
En el lugar, las autoridades encontraron a dos mujeres de 58 y 38 años de edad: una de ellas a bordo de una camioneta y otra en la cinta asfáltica, con manchas de sangre.
Las víctimas fueron llevadas por sus familiares a un hospital para su atención médica, donde, posteriormente, la primera de ellas murió.
Las primeras averiguaciones de la policía capitalina indican que los posibles responsables fueron dos hombres a bordo de una motocicleta, quienes se acercaron a las mujeres y, sin mediar palabra, realizaron las detonaciones para posteriormente darse a la fuga.
Estos hechos fueron informados a un Ministerio Público para realizar las investigaciones correspondientes, mientras que las autoridades analizan las cámaras de videovigilancia en la zona para identificar a los probables agresores.
Motosicarios, el legado de Griselda Blanco
La historia de los motosicarios se remonta a la década de los años noventa, de la mano de una de las narcotraficantes colombianas más famosas: Griselda Blanco, La Viuda Negra.
El primer registro de Griselda Blanco en Estados Unidos fue cuando tenía 21 años de edad; y, de la mano de un falsificador de documentos llamado Carlos Trujillo, se fue a vivir a Nueva York, donde tuvo tres hijos con él. Sin embargo, regresó a Colombia al tener problemas con él.
Años más tarde, en 1970, Griselda Blanco volvió al país de las barras y las estrellas, en particular en Miami, donde comenzó una red de tráfico de cocaína en las esferas más altas de la ciudad con ayuda del narcotraficante y segundo esposo, Albero Bravo, se revela en un artículo de National Geographic.
Tras el regreso de la narcotraficante colombiana a Estados Unidos, Miami dejó de ser un lugar tranquilo y seguro para convertirse en lo que expertos llamaron: “una ciudad sin ley”.
Durante más de una década, Miami estuvo en una guerra constante contra el tráfico de droga, siendo Griselda Blanco y la cocaína los protagonistas de unas de las épocas más violentas e inseguras en la ciudad estadunidense.
En el documental biográfico de Netflix de la Viuda Negra, resaltan que Griselda Blanco no sólo estuvo detrás del tráfico de cocaína de Colombia a Estados Unidos, sino también cambió por completo la vida nocturna de Miami, donde puso de moda los asesinatos a través de motociclistas y sicarios que abatían a sus víctimas mientras conducían.
De acuerdo con expedientes de seguridad sobre Griselda Blanco, la mujer orquestó cerca de 200 asesinatos en Miami, lo que le generó una gran lista de enemigos que terminaron por cobrar venganza al final de su vida.
En el documental en Netflix, expertos en narcotráfico aseguraron que existe una relación entre la violencia de los sicarios y las drogas que circulan en las calles, es decir, mientras las sustancias ilícitas causan reacciones más impulsivas en la gente, los cárteles actúan con mayor agresividad.
El perfil criminal de Griselda Blanco, resalta que La Viuda Negra ayudó a perfeccionar los motoataques y los popularizó dentro del crimen organizado moderno alrededor del mundo.
El reclutamiento de motosicarios que comenzó Griselda Blanco influyó a muchos grupos criminales, tanto en Colombia como en México y otros países, para operar bajo esta dinámica criminal.
RM