Policía

Asesinan en Edomex a la activista Anaid Belén tras meses de haber denunciado acoso y violencia; esto sabemos

Esto es lo que se sabe sobre el caso de la activista que fue violentada con anticipación y no hubo acciones concretas para su protección.

Anaid no solo rescataba animalitos heridos de las calles, rescataba la poca humanidad que nos queda en medio del abandono a seres en total vulnerabilidad: los animales. Hoy su nombre es parte de la lista de los activistas que perdieron la vida por hacer la caridad.

En un país donde la violencia parece normalizarse, ella decidió que el sufrimiento de un animal era motivo suficiente para alzar la voz y exigir justicia. Sin embargo, en ese camino se encontró con una realidad amarga: quien defiende la vida de un animal, a menudo pone en riesgo la suya propia.

​¿Qué pasó con Anaid Belén?

Lo más doloroso del caso de Anaid es la predictibilidad, porque ella no murió en un incidente aislado, murió tras meses de documentar el acoso al que la sometieron. Denunció las amenazas, lloró incluso a sus perritos envenenados y tocó las puertas de las autoridades buscando justicia, esa que nunca llegó.

El deceso de sus queridos rescatados, muchas veces minimizados a un "asunto menor", fue parte de esa validación cruel en donde los agresores Anaid terminaron por 'salirse con la suya' dándoles permiso para dar el siguiente paso.

La mujer de 37 años fue encontrada sin vida; ella dedicaba sus días a cuidar a las mascotas que ya no quieren en casa, o que tal vez desde bebés estuvieron en las calles a su suerte; sin embargo, en ella encontraron un hogar, mismo que ahora ya no está.

En diversas publicaciones es que Anaid reveló incluso haber sido violentada físicamente, no solamente amedrentada, pero aferrada a defender la integridad de sus animalitos no cedió y pidió apoyo en las plataformas sociales, porque -pese a tener una denuncia- nunca hubo detenidos.

La desaparición de la activista fue reportada el 19 de marzo, pero no hubo indicios de su paradero, luego de haberla visto por última vez en Tultitlán, Estado de México, uno de los municipios con mayor índice de violencia hacia los animales y humanos en la entidad mexiquense.

Ahora la audiencia se encuentra sumamente indignada por el deceso de la mujer, quien solamente buscaba brindarles una seguridad y mostrarles a los perritos y gatitos que la vida no solamente eran golpes, hambre y abandono.

Los rescatistas y activistas ambientales son parte del eslabón más débil en la cadena de defensores de derechos y al no ser considerados bajo protocolos de seguridad estrictos, quedan a merced de vecinos violentos y redes criminales que ven en su ética un estorbo para la impunidad.

El legado en la lucha

Hoy el nombre de Anaid se convierte en una consigna, porque su muerte debe servir para entender que el maltrato animal es el termómetro de la violencia social, incluso entre pequeñas bromas, porque no podemos aspirar a una sociedad pacífica si permitimos que quienes protegen la vida sean silenciados.

Un detalle que ha estremecido al público es que en sus últimas publicaciones ella mencionó no querer ser un número más para la lista de los activistas que perdieron la vida en el intento de dar proteger a los más vulnerables.


KVS

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Karla Vázquez
  • Karla Vázquez
  • karla.vazquez@milenio.com
  • Coordinadora de la Unidad de Tráfico en Milenio digital. Periodista con interés por temas de política, policiaco, farándula, internacional, tendencias y virales. Fan de la música, diversidad cultural, arte, animalitos y el feminismo.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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