La Arquidiócesis de Guadalajara rompió el silencio para pronunciarse sobre la controversia que envuelve al sacerdote José Dolores Aguayo González, conocido popularmente como "Padre Lolo", luego de que se revelara su intervención a través de cartas enviadas a favor de Rubén Oseguera González, El Menchito, hijo del líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho.
A través de su Oficina de Prensa y Comunicación Social, la institución católica emitió un comunicado en el que reconoce que el sacerdote actuó con falta de prudencia y sensatez al no consultar previamente el asunto con sus superiores, dadas las "características de esta relación".
En el boletín, la Arquidiócesis explica que la correspondencia enviada por el Padre Lolo se realizó "a solicitud de la misma familia del detenido" y asegura que tuvo un carácter estrictamente espiritual y pastoral. Enfatiza que dichas misivas "no deben interferir en el cumplimiento de la justicia".
Sin embargo, el contexto que rodea a estas cartas ha generado un intenso debate. Según revela un reportaje de Laura Sánchez Ley, las misivas no solo provenían del clérigo, amigos y familiares de El Mencho también enviaron decenas de cartas a los jueces, presentándose como "gente honesta, con profundo amor a Dios" y destacando su participación en obras de caridad, como llevar comida a orfanatos y encabezar colectas navideñas.
En esa misma línea, se documentó que el presbiterio de la parroquia San Juan Crisóstomo, en Zapopan, Jalisco —misma donde el Padre Lolo ha estado vinculado—, salió en defensa de los hermanos Jessica y Rubén Oseguera González, asegurando que provienen de "una familia católica que lee las Sagradas Escrituras".
El contraste con el poder financiero del CJNG
La controversia se profundiza al contrastar estas muestras de "fe y honestidad" con el abrumador poder económico del Cártel. El reportaje en cuestión revela que, paralelamente al envío de estas emotivas cartas, los familiares del Mencho también hicieron llegar millonarias sumas de dinero.
Finalmente, la Arquidiócesis de Guadalajara se deslinda de cualquier implicación legal y se pone a disposición de las autoridades. "Estamos en la disposición de colaborar con las autoridades respectivas si se requiere, oficialmente, nuestra participación", concluye el comunicado firmado por la Oficina de Prensa.
Mientras tanto, las cartas firmadas por el Padre Lolo y los allegados a la familia Oseguera permanecen en expedientes judiciales públicos, como testigo mudo de los intentos por presentar una imagen de piedad que contrasta con las acusaciones por narcotráfico que enfrenta El Menchito en cortes de Estado Unidos.
SRN