Un voraz incendio consumió por completo la nave principal de almacenamiento de alimentos para el Bienestar en el estado de Zacatecas, donde las llamas se originaron tras la quema de llantas de campesinos protestantes.
El fuego calcinó 16 almacenes que conformaban una superficie superior a las tres hectáreas.
¿Qué destruyó el incendio?
En su interior se encontraban fertilizantes, granos (frijol y maíz), abarrotes, mobiliario de oficinas, cinco montacargas y dos vehículos, todos destruidos.
Se trata de: “16 almacenes, es prácticamente una nave completa, estamos hablando que son más de tres hectáreas. Había fertilizantes, abarrotes, frijol, grano, maíz, material de oficinas, escritorios, sillas; había montacargas adentro, cinco montacargas que se consumieron en su totalidad, y dos vehículos que también se perdieron”, detalló Felipe Quintanilla, coordinador de Protección Civil del Ayuntamiento de Zacatecas.
Aunque el incendio ya está controlado, las autoridades estiman que su extinción total podría tomar varias horas más.
Para controlar las llamas, los bomberos enfrentaron condiciones extremas: temperaturas cercanas a los 500 grados centígrados, bajos niveles de oxígeno y al menos cuatro explosiones provocadas por tanques de gas de los montacargas.
El intenso calor derrumbó parte de la estructura metálica, lo que complicó aún más las tareas de extinción y obligó a atender a tres elementos de emergencia por intoxicación.
“Desafortunadamente, ya tres elementos han presentado intoxicación; fueron atendidos por Cruz Roja y nuestros paramédicos. Hubo cuatro explosiones en el interior por tanques de gas que se encontraban en algunos montacargas. Esto debilitó la estructura, la cual colapsó a la mitad de la nave”, agregó Quintanilla.
Hasta el momento se han utilizado alrededor de 40 pipas de 20 mil litros cada una, es decir, cerca de un millón de litros de agua.
Ante la magnitud del siniestro, el Ayuntamiento de Zacatecas solicitó apoyo de un equipo especializado de Colotlán, Jalisco, perteneciente al Grupo ARES.
Los bomberos jaliscienses llegaron con una escalera robotizada de 30 metros de altura que resultó clave para atacar el fuego en zonas de difícil acceso:
“Les dije: ¿cómo ven? Tenemos el equipo, ¿lo necesitan? Vamos. No se tardaron más que cinco minutos en decir: ‘sí se necesita, vénganse’. Hicimos dos horas de camino y desde que llegamos no hemos parado las labores”, relató Jaime González, comandante del Grupo ARES.
Reporte oficial de las autoridades
Los especialistas indicaron que la estructura metálica ya fue enfriada y los focos activos permanecen aislados.
“Va a llegar el momento en que todo eso se va a consumir solo, pero ya todo alrededor está frío”, explicó González.
Sin embargo, las ráfagas de viento continúan representando un riesgo al oxigenar y reactivar pequeñas llamas:
“Las ráfagas de viento siguen oxigenando y reactivando el fuego, lo que ha dificultado todavía más el trabajo en las bodegas”, señaló Quintanilla.
Una vez sofocado el incendio y asegurada la zona, peritos de la Fiscalía General de la República (FGR) ingresarán al sitio para realizar las investigaciones correspondientes y determinar responsabilidades, antes de proceder a la eventual demolición del complejo.
RM