Miguel Sacal Smeke, el llamado 'Gentleman de las Lomas', golpeó a un trabajador en 2012; ahora se da a conocer que un año antes fue acusado de abusar sexualmente de una empleada, quien presuntamente fue presionada para otorgarle el perdón y sus denuncias fueron enviadas al archivo.
María de Lourdes Chávez Ángeles, entonces supervisora de dos tiendas de las que es dueño Sacal Smeke, acusó diversas acciones sexuales en su agravio, que sustentó con copias de correos electrónicos y un teléfono Blackbery prestado a Chávez Ángeles por el empresario, las cuales están incluidas en la averiguación previa de la que Milenio obtuvo una copia.
El empresario Miguel Moisés Sacal Smeke, uno de los precursores de los llamados gentlemans y lords, fue acusado de acoso sexual y abuso sexual según la denuncia que mandó a la reserva la Procuraduría General de Justicia.
El 2 de agosto de 2012, Chávez Ángeles inició la indagatoria FDS/FDS-6/T1/00646/12-08 por los delitos de de abuso y acoso sexual ejecutados en múltiples ocasiones, mismos que presuntamente, en ese entonces, se seguían de oficio cuando se producían con violencia física o moral, con una pena que se incrementa en dos terceras partes cuando quien los provoca es patrón de la víctima.
En la declaración de la trabajadora y durante la ratificación de la denuncia, presentada ante el Ministerio Público de la Fiscalía para la Atención de Delitos Sexuales de la PGJ, se asentó que las conductas de acoso y abuso sexual comenzaron a ocurrir a pocos días de que la presunta víctima ingresara a laborar con el empresario en julio del 2011.
La victima narró que Sacal Smeke la citaba los lunes a las 8:00 de la mañana en su oficina donde ocurría el hostigamiento.
"El primer lunes que me presenté, en el interior de su oficina, se encontraba el señor Miguel Moisés Sacal, me senté enfrente del escritorio y el señor Miguel se encontraba sentado, y en ese momento me pidió que me acercara hacia donde él se encontraba, cuando yo me acerco a él se levanta, llevando su mano izquierda hacia mi seno me rosa (sic)", se lee en la denuncia.
La supervisora contó que instantes después "solo sentí como llevó toda su mano por todo mi glúteo".
Durante esa reunión, el empresario ofreció el puesto de asistente a la denunciante, el cual rechazó argumentando "pues no está actualizada en computación", por lo que el empresario ofreció pagarle cursos.
Dentro de la declaración, se indicó que el acusado condicionó la prestación de seguro social, pues cuando la empleada le dijo que no la quisieron dar de alta, él respondió con un "gánatelo".
A las citas de los días lunes la denunciante sólo asistió en un par de ocasiones, después Sacal la citó en su domicilio particular.
"Lulú!! Mañana (si) te presentas a las 9 en mi casa la dirección es paseo de los laureles 416 depto 35 ! ! ! Tenemos que hablar de tu permanencia en mi empresa ! ! Gracias", narró.
"Haber Lulú!!!! Que parte no entendiste que te quería ayer en mi casa ! ! ! ! No te cabe en la cabeza que yo soy el dueño de esta empresa!!?? Yo hago lo que quiera tu eres una simple empleada que hará lo que yo quiero si quieres seguir en esta empresa!!!!!. No seas pendeja tienes buen cuerpo y como te lo dije yo puedo hacer que tengas tu coche y tu casa otra vez!!!, yo tomo lo que quiero y tú no te me vas a escapar de mi cama!!! Sé que también me deseas!!! No seas pendeja y aprovecha ese trasero que dios te dio. Va a ser todo mío!!! Márcame a mi nextel!!! Ya!!! Gracias (sic)", se lee en los correos electrónicos que presentó la denunciante.
"Si ella no se encontraba presente en alguna de las tiendas que el empresario visitaba, ubicadas en Perisur, Santa Fe y Avenida Presidente Masaryk, se molestaba y la humillaba con groserías", según la narración.
Durante la remodelación de un local en Santa Fe, el empresario se molestó y le pidió a Lourdes despedir a los empleados "gordas" porque no iban con la imagen de sus tiendas, posteriormente la despidió a ella vía mensaje de celular.
La presunta víctima entregó las llaves de los locales a otra empleada y se retiró. Precisó que el celular que entregó al Ministerio Público sólo tenía un último mensaje del empresario, pues éste solía pedirle el celular para borrar los mensajes acosadores que le enviaba por este medio.
Además del aparato de comunicación y los correos electrónicos, la denunciante mencionó a otros empleados como testigos, a quienes les había mostrado los mensajes al momento en que sucedieron los hechos y quienes escucharon cómo le gritaba vía telefónica, al estar el aparato en modo altavoz.
El aparato fue intervenido por la Unidad de Investigación Cibernética, y se comprobó la identidad del empresario; sin embargo, ignoró el citatorio a pesar de haber sido requerido a declarar en dos ocasiones.
Luego de tomarse las declaraciones a Lourdes, el Ministerio Público citó a comparecer al acusado, así como a los empleados que la presunta víctima nombró como testigos. Miguel Sacal Smeke estaba citado para el 21 de septiembre, pero no se presentó.
El caso llegó hasta el 11 de octubre de 2012, cuando Lourdes Chávez desistió de la denuncia, le otorgó el perdón al empresario a cambio del pago correspondiente a su liquidación laboral de 50 mil pesos justo cinco días antes de la fecha en que el empresario fuera citado a declarar nuevamente.
El Ministerio Público aceptó un perdón en la etapa de investigación, perdón que no procedía porque el delito se persigue de oficio.
FLC