Habitantes de la comunidad de La Compañía de Jesús, en el municipio de Quecholac, solicitaron la intervención del Gobierno de Puebla ante presuntas irregularidades ambientales del rancho 'San Francisco' o 'La Mancuerna', ya que usaría sus instalaciones como 'matadero' de ganado a cielo abierto.
Vísceras, huesos, piel y sangre en varios puntos del predio fueron captados en fotografías que fueron publicadas en redes sociales para usarlas como posible evidencia y pedir una inspección del Instituto de Bienestar Animal (IBA).
Los pobladores de viviendas aledañas señalaron que durante la noche es cuando aumenta el aroma fétido que desde hace varias semanas ha invadido el lugar, donde aumentó la presencia de fauna nociva que consume los desechos abandonados al aire libre, convirtiéndose en un emergente foco de infección.
La Fundación Patitas Enlodadas urgió a las autoridades atender de manera inmediata el llamado de los vecinos, pues el lugar pone en riesgo la calidad de vida de los habitantes y fomentaría actos de crueldad animal contra varias especies de ganado, principalmente reses y cerdos.
"Presuntamente utilizan veneno, causando la muerte de perros y animales de granja. Esto no solo representa contaminación ambiental, también es un riesgo sanitario y un acto de crueldad animal", expuso la comunidad ambientalista.
De acuerdo con el gobierno federal, la aparente omisión del predio señalado viola cuando menos tres normas oficiales mexicanas: NOM-194-SSA1-2004, que establece las especificaciones sanitarias en establecimientos dedicados al sacrificio y faenado de animales para abasto, incluyendo el manejo de productos y subproductos.
La NOM-008-ZOO-1994, que define las especificaciones zoosanitarias para la construcción y equipamiento de establecimientos de sacrificio, incluyendo drenajes para el contenido estomacal; además de la NOM-033-SAG/ZOO-2014, que indica los métodos para la muerte de animales y el manejo higiénico inicial.
De igual manera, a reserva del dictamen que emitan las autoridades correspondientes, el propietario sería acreedor a sanciones desde la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADR) y la Comisión Nacional del Agua (Conagua) si se comprueban afectaciones a los cultivos y mantos freáticos de la zona.
BTO