Nuestros padres nos enseñaron que las únicas cosas por las que vale la pena pelear son la salud, la educación y la vivienda. Eso fue parte de la conversación entre Bono y The Edge de la banda irlandesa U2 con la presidenta Claudia Sheinbaum al encontrarse con ella en un camerino del Teatro Hidalgo del IMSS. ¿Qué hacían ahí?
Estaba a punto de iniciar la 5a Asamblea General de la Street Child World Cup y los 3 iban a participar. Este torneo se celebra desde 2010 previo al Mundial de Futbol. Así fue en Durban, Sudáfrica; en 2014 en Río de Janeiro, Moscú en 2018, Doha en 2022 y México 2026. Es el mundial que importa, como dice John Wroe, fundador y director ejecutivo de la ONG que lo organiza. Y cómo no va a importar, si reúne a niñas y niños en situaciones difíciles; menores que viven en la calle, refugiados, migrantes. Por primera vez se organizó en una instalación pública: el Centro Vacacional del IMSS en Oaxtepec.
Ahí recibimos desde el 6 de mayo a más de 550 personas de 20 países: jugadoras, jugadores, entrenadores, jóvenes líderes, promotores, voluntarios, directores de asociaciones y equipos de trabajo. Todas y todos con una misión: cambiar el ángulo desde donde se observa a niñas, niños y jóvenes en situaciones difíciles. No desde lo que les falta: hogar, recursos, oportunidades. Sino desde lo que demuestran en una cancha de futbol: talento, disciplina, creatividad, alegría y valentía. Ahí no fueron migrantes, ni refugiados, ni excluidos, ni olvidados. Fueron porteras, defensas, delanteros, goleadoras, capitanas. Hicieron equipo. Hicieron amigos. Hubo 96 partidos, 313 goles.
La presidenta Sheinbaum y U2 coincidieron en el lugar, el momento y la causa. La sorpresa fue para los músicos, que reconocieron y se conmovieron de verla ahí, con niñas y niños de todo el mundo, y regalar su boleto del partido inaugural a una niña mexicana talentosa.
Dicen que no debes conocer a tus ídolos porque corres el riesgo de desilusionarte. Estoy seguro que los integrantes de U2 no se decepcionaron. The Edge la saludó y de inmediato confesó: Encantado de conocerte, soy tu fan. Y Bono enumeró las razones: Atención médica universal, has aumentado el salario mínimo y vienes a la Street Child World Cup… no sé cómo tienes tiempo.
Y tuvo tiempo la Presidenta. Los 350 delegados a tan improbable asamblea, participantes de 19 países y la selección ACNUR de infancia refugiada, escucharon un mensaje sin adornos ni formalismos. Ahí dijo:
Luchamos para que el sueño de un niño o una niña tenga como límite su imaginación … que ruede la pelota no como símbolo de lujo, sino de paz…