El saldo turístico de Semana Santa fue un gran éxito por la presencia de visitantes y la derrama económica en la zona conurbada. Siendo casi 1.4 millones de personas, la joya de la corona volvió a ser Playa Miramar, teniendo comentarios muy positivos hacia las autoridades de Ciudad Madero, encabezado por el alcalde Erasmo González.
Si bien el edificio de la ex Aduana estuvo cerrado por su remozamiento, una renovada y amplia oferta presentó otras opciones con paseos por el río Pánuco, la laguna de Chairel, la vega escondida y el río Tamesí.
Se habla de un porcentaje menor al 10 por ciento arribaron por la carretera Mante-Tula-Ocampo, teniendo grandes expectativas hacia futuras temporadas.
Cuando se construyó hace años el gasoducto submarino por la empresa Transcanada, se dijo que el hidrocarburo importado de Estados Unidos sería administrado por la Comisión Federal de Electricidad (CFE), abastecer sus plantas y los excedentes se usarían para el desarrollo de la industria nacional.
Sorpresivamente, apareció New Fortress Energy del millonario Wes Edens, construyó frente a Altamira una planta de licuefacción, extrayendo producto del conducto y exportarlo a Europa y Asia. Ahora, con la guerra de Medio Oriente, el precio se disparó y las ganancias de la compañía se multiplicaron.
Voces del sector privado exigen transparencia, ver cuánto gana el país por esas operaciones y en qué se aplican los millones de dólares, pero sobre todo, cómo se invierte en las cadenas de distribución de la empresa pública.
La directora Emilia Calleja Alor trae consigo inversiones detenidas en regiones, incluidas Altamira y la frontera, en tanto se solucionan problemas de energía en otros países, teniendo apagones y cambios de voltaje en nuestro territorio.
Por último preocupa al campo tamaulipeco y la región huasteca la escasez y alza de precios de fertilizantes, arrastrado por el conflicto Rusia-Ucrania y la situación de Irán, siendo los dos últimos importantes productores del insumo.
Se revalúa la estrategia de una nueva planta en Poza Rica, en el complejo industrial “Escolín” ocupado por Pemex hace años. Se pide al gobierno destinar mil 553 millones de dólares, a fin de generar 2 mil 125 toneladas a base de urea y amoniaco, cubriendo la demanda nacional.
Ese contrato lo ganó la firma portuguesa Mota-Engil, la misma que construyó la carretera Tuxpan-Tampico