• Regístrate
Estás leyendo: ¡Esas no son nuestras prioridades!
Comparte esta noticia
Domingo , 21.04.2019 / 22:13 Hoy

Columna de Verónica Juárez Piña

¡Esas no son nuestras prioridades!

Verónica Juárez Piña

Publicidad
Publicidad

Gradualmente, vamos comprobando que el proyecto de López Obrador es más pasado que futuro. Más viejo régimen que democracia. Vamos comprobando que lo que quiere el nuevo presidente es asentar su poder y reproducirlo a través de clientelismo y asistencialismo. No se están poniendo los cimientos de un nuevo modelo económico, ni tampoco los trazos de un país más justo, equitativo y con una clase política más austera.

El presupuesto es sinónimo de ello. ¿Alguien podría pensar que el primer presidente de la historia reciente de México, que se autodenomina de izquierda, propondría recortar recursos a las universidades públicas? ¿Alguien podría imaginarse que recortaría casi 20 por ciento de los recursos para Conacyt y, sin embargo, propondría aumentar el gasto en publicidad del Gobierno en un 53 por ciento? ¿Alguien se imaginaba que propondría reducir a niveles ridículos el gasto en cultura y, en contraposición, aumentar los recursos que van para la militarización del país? Hay quien se siente tranquilo con este presupuesto que porque no endeuda al país. O que es realista. Sin embargo, no es un buen presupuesto para las mayorías de México.

Llevamos muchos años exigiendo desde la izquierda que los recursos públicos se utilicen para construir un mejor futuro para los millones y millones de mexicanas y mexicanos que no llegan a final de mes. Llevamos décadas pidiendo que se gaste más en educación y menos en militarización; que se gaste más en ciencia y tecnología, en cultura. El presupuesto que presentó López Obrador profundiza las tendencias de gasto nocivas de los últimos años. Veamos las universidades públicas que ya vienen aguantando el maltrato presupuestal desde hace muchos años. El grueso de las universidades estatales verán reducido su presupuesto en 3 por ciento, mientras que instituciones tan importantes como la UNAM tendrán que hacer frente a múltiples desafíos con 6 por ciento menos de presupuesto. El desprecio de López Obrador a las universidades públicas, de donde él egresó, es palpable.

De la misma manera, López Obrador incumple una de sus promesas de campaña: bajar el precio de la gasolina. Otra promesa que no veremos cumplimentada. La gasolina subió casi un 65 por ciento en el sexenio de Enrique Peña Nieto. Y todo indica que no seremos testigos de ningún descenso. Qué bueno que el Presidente apueste por refinerías, pero si quería ser fiel a sus promesas, debía cumplir bajando el IEPS que constituye casi el 40% del costo de la gasolina.

Existen muchas expectativas depositadas en la gestión de López Obrador. Nosotras y nosotros como perredistas buscaremos corregir las falencias del proyecto presupuestal. Vamos por más dinero para educación, salud, ciencia, cultura y tecnología. No queremos ver un país refugiado en el pasado, México tiene mucho futuro y su Gobierno debe estar a la altura de los retos del mañana. Vamos por una cirugía global al presupuesto y esperemos que la bancada de Morena no se preste albazo que les pidió López Obrador. Este no es el mejor presupuesto para las y los mexicanos y daremos la batalla en el Poder Legislativo.

Vicecoordinadora del Grupo Parlamentario del PRD

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.