Política

'The Cramps I'

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La ciudad olía a gasolina barata, él pisaba a fondo el acelerador, flamante Malibú en Insurgentes Sur, ella trabajaba cerca de Rockotitlán (1985), local que promovió bandas que nadie apoyaba, basurero rocker. En un local de hamburguesas cercano que ya no existe, el rubio compraba café, esperaba a su esposa, su hijo era un niño delgado de cabello semi-largo, bello rostro, su alma californiana surfeaba en patineta por las colinas de concreto de cierto parque, desde entonces existían ladrones, pedófilos heteros o geis rondando, fingió ser “loquito del Centro” para salvarse de un rapto, otra tarde tuvo que sentarse junto a un “mamadolores” para salvarse de un asalto: el robo de su patineta importada. Parques clean, cero rejas, los niños iban solos al Parque Hundido; peligros existieron siempre. Rebelarse, jamás obedecer, ¿el himno nacional de las chicas rebeldemente hermosas podría ser All woman are bad? maybe, aburrido auto-nombrarse “buenas mujeres”, ¿critican tu vida y soledad elegida esos que no tuvieron agallas para abandonar mandatos familiares? ¿Cargan su existencia no deseada? IGNORER. Siete días para el lanzamiento del “nuevo” disco de The Cramps, la basura calambrosa amenaza con incendiar. Nápoles, colonia del antro donde pegaron la propaganda de The Cramps, local que parecía abandonado, subí esas rampas con edad legal o no para entrar. Cero peinados colmena, poca ropa excéntrica, mucho negro riguroso, algo de animal print en la tocada del Bazar de Pericoapa. Erick Lee Purkhiser/Lux Interior (Ohio) amaba el rockabilly, los cómics de horror, Kristy Mariana Wallace/Poison Ivy (San Bernardino, Ca), atesoraba muñecas excéntricamente rotas, coleccionaba insectos, escuchaba surf oscuro. En Sacramento se unieron forever, se mudaron a NYC, nadie inventa algo “nuevo”. Iggy Pop se metía el micrófono a la boca antes que Lux. Dieron batallas salvajes The Cramps. Una Gretsch de pantanoso fuzz, vudú bass, twang oscuro & marino ultra twist surf, aullidos de un holy-roller en látex. Les acompañó ese agosto de 1992 una banda oscura: Santa Sabina. Sin palabras para su público sick, atacaron. Entrados sonaron Go Goo Muck, baile frenético zombie-vudú, sudor cueroso, Aloha from Hell saludó a la Creature from the black leather lagoon. Nuestra ciudad convierte la basura en cultura, tianguis reciclando herencias muertas, fragmentos de historias personales. Aquello no fue un venue, performance extraño. Lux regresó al fondo de su profunda y misteriosa laguna negra, Poison Ivy sobrevive alejada de todo, hace bien, industria-hiena-carroñera. The Cramps ya no toca en vivo, aun así, el 21 de agosto lanzan una rareza póstuma en Vengeance Records…recordándonos que siempre fueron espectrales. El “rock/punk/goth/garage/rockabilly-folk” chafa ocupa limosna para armar festivales cutre de asistentes pousers, ¿desde cuándo la rebeldía necesita validación burocrática? Penoso, fail. Rezaría por ellos, no sé. Por siempre Stay sick, Sunglasses after dark


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Susana Iglesias
  • Susana Iglesias
  • Escritora. Autora de la novela Señorita Vodka (Tusquets)
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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