Espectáculos

Vampiros vs revolucionarios: una batalla tras otra por el Oscar 2026

Vaya cosa la que ha logrado Pecadores (Sinners, Ryan Coogler), al dinamitar con sus 16 nominaciones al premio de la Academia, una marca que, primero, duró como 50 años (La Malvada), luego casi 30 años (Titanic) y al final cerca de una década (La La Land), las tres películas más nominadas hasta ahora con 14.

Y vaya hito al tratarse de un filme de género (¡de vampiros!), es decir, no una peli que filosofa sobre la vida eterna o el valor nutrimental de la sangre, sino un puro y duro batidero de hemoglobina, como deben ser las buenas películas de vampiros, aunque detrás lata una historia que habla de racismo, de la música negra y de los bucles temporales.

Pocas veces reconocidas por un premio “serio” como el Oscar, los fans de corazón (por donde se bombea la sangre) de las películas de vampiros, no podemos estar más contentos por la valoración que ha recibido la cinta de Ryan Coogler porque, al margen del número de estatuillas que gane finalmente, gratifica que los expertos hayan encontrado en Pecadores, valores en prácticamente todos los departamentos que se analizan de un filme.

El premio a la mejor película se definirá del compacto grupo de nominados a mejor dirección, sin duda. ¡Y vaya selección! Son, excepto Pecadores, las cintas que han estado en boca de todos en festivales y premiaciones previas. Y ahí, la pelea a muerte de Sinners, será contra Paul Thomas Anderson y su “Una batalla tras otra”, el segundo filme más nominado la madrugada de este jueves, con 13.

Lo demás será anécdota.

Hay un compacto segundo grupo de películas, con igual número de nominaciones, que se repartirán las estatuillas sobrantes: Frankenstein (9), de nuestro paisano Guillermo del Toro (mejor película, pero no mejor director), Marty supreme (9) de Josh Safdie, Valor sentimental (9) de Joachim Trier, peli que dobletea nominación -como ha ocurrido en los últimos años- como mejor película y mejor película internacional y Hamnet (8) de Chloé Zhao.

Así que hay bastante material para apostar y hacer la quiniela de aquí a la noche del 15 de marzo.

Dos anotaciones finales.

Uno. Si por mí fuera, el premio a la mejor película de 2025, debería ser para Sueño de trenes (Train dreams, Clint Bentley), un drama minimalista, pequeño en su realización pero gigante en su concepción. El cine reflejando la máxima de: la vida es eso que pasa en pantalla cuando no pasa nada. Pasó directamente por Netflix. Pero… ¿quién soy yo?

Dos. Repito que me parece injusto que se haya considerado a la cinta Solo fue un accidente (It was just an accident, Jafar Panahi) como mejor película internacional, y se haya descartado a la mexicana No nos moverán de Pierre Sain-Martin Castellanos, que toca un tema prácticamente igual con una realización a la altura de la historia iraní. Pero, pues… ¿quién soy yo?, again.


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Roberto López
  • Roberto López
  • Director de CINEFILIA, pasión por el cine.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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