Parecía que la historia no le haría justicia a Wyndham Clark. Después de ostentar una ventaja de seis golpes de cara al último día, todo apuntaba a que el segundo major se le escaparía de las manos.
Recordemos que el estadunidense fue el ganador del US Open en 2023, disputado en Los Angeles Country Club. Sin embargo, tras una muy mala temporada, llegó el año pasado al Open celebrado en Oakmont y, luego de no haber podido superar el corte clasificatorio, se dirigió a los vestidores. Allí, víctima de un ataque de rabia, destrozó dos de los lockers que los socios habían prestado para los profesionales.
Lo peor del caso es que fue sorprendido y suspendido de por vida de Oakmont, aun siendo el vigente campeón del torneo. Más tarde pidió disculpas públicas y la reparación del daño. Obviamente no fue suficiente, ya que en la última ronda en Shinnecock le tocó jugar frente a Scottie Scheffler, número uno del mundo, y el público no olvidó lo ocurrido en Oakmont.
Además, era el cumpleaños de Scheffler y la gente lo recibió en el tee del uno con las Mañanitas, mientras que al líder no dejaron de molestarlo durante toda la ronda, a tal grado que las autoridades tuvieron que expulsar a seis personas del público por gritarle obscenidades. Al final, Clark pudo contener los nervios para llevarse el triunfo por un solo golpe sobre Sam Burns, quien tuvo la oportunidad de empatar en el último putt.
De nueva cuenta, Shinnecock resultó ser el reto que se esperaba para los mejores del mundo, donde únicamente tres competidores pudieron bajar el par del campo. Mención aparte merece Joaquín Niemann, quien a pesar de haber firmado un 11 con dos golpes de castigo el primer día, se pudo sobreponer para terminar en el séptimo lugar. Por desgracia, Carlos Ortiz no pudo repetir su buena actuación del año pasado y no pasó el corte.
Rory McIlroy peleó, pero no pudo; Bryson DeChambeau sigue decepcionando en los majors; Jon Rahm no encontró la brújula en toda la semana y Tyrrell Hatton continúa demostrando un juego sólido y consistente. Para mí, el verdadero ganador fue Shinnecock, que sigue imponiendo respeto entre todos los jugadores con el pasar de los años. Ya solo queda el British Open, último major de la temporada, en donde les tengo sorpresas.