Política

Herminio

Escuchar audio
00:00 / 00:00
audio-waveform
volumen-full volumen-medium volumen-low volumen-mute
Escuchar audio
00:00 / 00:00

Los cuadernos donde apunto citas, listas y encuentros son una forma de no perder la memoria. Llevo años tomando apuntes y tengo noticias de que muchos escritores y periodistas así lo hacen. Cuento esto porque tengo una caja llena de cuadernos. Abrirlos no es cualquier cosa, traen el polvo del pasado que se le pega a los objetos y los modifica con sus recuerdos.

Encuentro esta nota y la remiendo: el tiempo juega con nosotros. Hay días en que puedo caminar y hablar con mi abuelo Herminio por el Parque España.

—¿Te llamas, Herminio? —me pregunta.

Nadie puede verlo, sólo yo. No sé si ya les expliqué que nos acompañan los muertos.

—Me dieron ese nombre en tu memoria, soy tu nieto —le explico—; mi madre lo imprimió en mí, para recordarte.

El abuelo de 50 y su nieto de 69. El joven Herminio mira incrédulo el ahuehuete que sembró el 21 de septiembre de 1921 cuando inauguró el Parque España y sembró una vara no más alta que su estatura.

Cuando lo nombró Alvaro Obregón, el joven Herminio se lanzó a las elecciones y las ganó. Tomó posesión de la Presidencia Municipal de la Ciudad de México por un azar y un acto de amistad: su amigo Rafael Zubarán Capmany, campechano de raza, acompañó a Alvaro Obregón como secretario de Guerra y le dejó su candidatura al joven Herminio. A estos dos amigos los unía el carrancismo, Zubarán fue secretario de Gobernación de Carranza y el joven Herminio embajador plenipotenciario en Centroamérica.

—¿Qué fue de la casa del Parque España, Herminio? —me pregunta el joven abuelo.

—Una larga historia que un día te cuento —le digo mientras veo el edificio de siete pisos que se construyó donde él vivió con su esposa y dos hijas.

—¿Tú eres hijo de Alicia, o de Eva?

—Alicia —le respondo.

La conoció poco tiempo pues él murió cuando ella tenía catorce años. Conocer a un hijo apenas un tiempo breve, una tristeza.

Nos sentamos en una banca; ahí está Herminio joven, un político con un porvenir roto por la enfermedad y la muerte.

—¿A qué me has traído? —pregunta el joven abuelo.

—Podría decir que dos Herminios se encuentran de nuevo, pero la verdad es que tú viniste a buscar algo. ¿Qué es?

—Busco los años que no pude vivir; a mis hijas, a las que no vi crecer; al país que dejé en construcción y todo lo que perdí cuando por delante había un faro al fondo y en lo alto.

No le contesté. Ya dije que el tiempo juega con nosotros y que soy mayor que mi abuelo, le llevo veinte años, mejor no le cuento. 


Google news logo
Síguenos en
Rafael Pérez Gay
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.