M+.- El consejo nacional de Morena cerró con un llamado a la unidad ante el embate de EU por las acusaciones en contra del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y nueve funcionarios que salpica a prominentes militantes incluido el expresidente Andrés Manuel López Obrador.
En su mensaje, la nueva dirigente Ariadna Montiel lanzó un mensaje contundente que parece fuera de tiempo, donde advierte que en el partido no hay espacio para los corruptos, y pidió defender a la presidenta Claudia Sheinbaum de los embates del extranjero.
Casi de manera simultánea, el Departamento de Justicia estadunidense, confirmó la orden de arresto en contra del exmandatario, a quien amenazan con confiscarle sus bienes, y lo señalan de estar involucrado con el crimen organizado, específicamente con el cartel de Los Chapitos.
Nunca antes, el partido en el poder había enfrentado un conflicto que pusiera en riesgo sus estructuras, porque Rocha no es el único implicado en esta red de recursos provenientes del crimen organizado, y que aseguran fue utilizado en la campaña presidencial de 2018.
Sin temor a exagerar, están metidos en un verdadero Morenagate de grandes proporciones, como el que vivió en el año 2000 el PRI, cuando se le acusó de desviar dinero de Petróleos Mexicanos para financiar a Francisco Labastida Ochoa.
En aquella ocasión se habló de mil 600 millones de pesos, y en ese caso fueron involucrados desde el aspirante presidencial, hasta el dirigente petrolero Carlos Romero Deschamps, y otros militantes del tricolor, pero ninguno pisó la cárcel.
El Pemexgate ha sido uno de los capítulos más oscuros de la política mexicana, que de pasada raspó a expresidentes como Ernesto Zedillo, Vicente Fox y hasta Felipe Calderón, porque no actuaron legalmente.
El Morenagate puede tener proporciones similares, si la presidenta Sheinbaum y la FGR insisten en defender a su compañero de partido, en lugar de abrir la posibilidad de colaborar con el gobierno gringo.
Si realmente es inocente como afirman, pues que enfrente a la justicia y escuche las pruebas que aseguran tener. De lo contrario se quedará con la sombra de la duda, y la mancha que embarra a cientos de morenistas.