Durante años, hablar de inversiones para Hidalgo significaba referirse a proyectos que parecían estar siempre a la espera de mejores condiciones pero hoy el escenario comienza a ser distinto: el estado acumula una cartera de proyectos que, más allá de los anuncios individuales, empieza a dibujar un nuevo mapa económico con industria, logística y nuevas oportunidades para distintas regiones.
El dato de 147 mil millones de pesos en inversiones anunciadas durante la actual administración permite dimensionar el cambio; pero quizá lo más interesante no está solamente en el monto, sino en la diversidad de proyectos que empiezan a distribuirse por el territorio y en la posibilidad de que el estado deje de competir únicamente por inversiones aisladas para convertirse en una plataforma industrial con distintos polos.
Hay un efecto que suele perderse entre las cifras pues una inversión industrial no termina en la empresa que coloca el capital; alrededor de cada proyecto existe una cadena de proveedores, transporte, construcción, mantenimiento, servicios profesionales y trabajadores que pueden beneficiarse de la actividad económica.
Lo interesante de este momento es que Hidalgo ya no parece estar apostando por un solo proyecto para cambiar su economía; hay varias piezas sobre la mesa y, sobre todo, una posibilidad de construir una red industrial que conecte regiones con vocaciones distintas.
El reto ahora es convertir esta acumulación de proyectos en una realidad cada vez más visible, son inversiones de gran calado como nunca se habían visto en el estado y es necesario seguir por esta ruta, hacer lo contrario sería dar varios pasos atrás en la lamentable historia de abandono que se encontraba la entidad.
De cara a futuros cambios lo más importante es que la política de desarrollo económico se mantenga y llegue a los bolsillos de los hidalguenses y no se quede solo en los grandes anuncios, pero además debe ser parte de un gran proyecto a largo plazo que permita ascender aún más escaños en la aportación de riqueza para el país.
Por eso habrá que estar atentos a que quienes busquen llegar a gobernar en la entidad tengan la visión que empieza a despertar al estado sacándolo del período oscurantista en el que estaba para empezarlo a poner no solo en los titulares de la prensa nacional sino también en los ojos de quienes ven en la entidad un destino, si con grandes retos pero también de enormes oportunidades.