Política

Notas sobre la charlatanería

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Por encima de corrientes entendidas como políticas, una coincidencia unificadora puede escapar de todo proyecto de gobierno: la realidad. Sin nociones de realidad, el poder o la administración de las sociedades tiende a disfrazarse de política pero no pasa de la charlatanería.

Alguna vez escribí sobre la necesidad de incorporar el delirio al leguaje político mexicano, solo que incluso el delirio tiene un tergiversado piso de supuesta realidad. En cambio, el charlatán no depende de nada si acaso su estulticia, la facilidad del engaño y falta de sentido crítico.

“Los charlatanes presentaban la escarapela tricolor como un fenómeno único y formado expresamente por Dios para su colección de animales raros.”, escribió Víctor Hugo.

Por encima de muchas condiciones deleznables, la pandemia ocupa un espacio prioritario con relación a la forma de una sociedad posterior a ella.

En el país de las fosas, de nuestra mexicana inequidad, de la corrupción estructural, la pandemia es el último elemento sobre el cual las relativizaciones no debían encontrar lugar fuera del delirio donde se perdió la dimensión de la crisis.

Pesares por parte del gobierno federal han cargado el cinismo envuelto por su incapacidad de sostener respeto en la contradicción de manifestaciones insultantes.

La permisividad a la charlatanería es el dibujo de un futuro nacional, se transformó en forma de vida durante la enfermedad.

Cobijado por una peculiar arrogancia fálica tan ajena a la humildad de un libro, el encargado de la gestión de la enfermedad acusa de egoísmo a los usuarios del cubrebocas. Juzga la intencionalidad de su empleo y lo reclama cuando él mismo se encargó de menospreciarlo durante meses. Taibo le aplaude, le dice bravo.

Nos habituamos a la disociación de la acción política con su discurso.

El parloteo ha ganado, su abuso lo convirtió en intrascendente. Gente corea sin molestia y los medios renuncian a difundir la desfachatez.

Los saltimbanquis debían subirse a un estrado para ofrecer soluciones a quienes, en ausencia de argumentos, buscaban entre las argucias para justificar convencimientos previos.

El charlatán es el síntoma dañino de la sociedad que lo admite. Esa que vamos construyendo.

Maruan Soto Antaki

@_Maruan

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Maruan Soto Antaki
  • Maruan Soto Antaki
  • Escritor mexicano. Autor de novelas y ensayos. Ha vivido en Nicaragua, España, Libia, Siria y México. Colabora con distintos medios mexicanos e internacionales donde trata temas relacionados con Medio Oriente, cultura, política, filosofía y religión.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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