José Guadalupe Ramos Solano, migrante guanajuatense originario de Silao murió el pasado 25 de marzo, cuando se enconrtaba bajo custodia del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de los Estados Unidos (ICE por sus siglas en inglés). El suyo no es un caso aislado, se trata del connacional número 14 que muere en condiciones similares.
A sus 52 años de edad, fue detenido al salir de una diligencia judicial, y trasladado al centro de detención y procesamiento de Adelanto, en California. José Guadalupe ya tenía 28 años radicando en los Estados Unidos, en la ciudad de Los Ángeles, donde vivía con su familia que conformó con su esposa Antonia Tovar y dos hijos.
Su familia lo recuerda como una persona trabajadora. Para sostener el hogar, trabajaba en una lavandería industrial, y el 25 de marzo al salir de una diligencia en un juzgado local, fue arrestado por el ICE y trasladado al centro de procesamiento de Adelanto, donde falleció en condiciones que hasta el momento permanecen muy poco claras.
Ya van 14 mexicanos que pierden la vida en condiciones similares. 14 cartas diplomáticas de protesta ha enviado la Secretaría de Relaciones Exteriores de México por cada uno de los connacionales que han muerto recluídos en los centros de detención migratoria.
En una rueda de prensa que se realizó esta semana en California, donde participaron los deudos del migrante guanajuatense, sus abogados, así como autoridades consulares mexicanas y del gobierno del estado de Guanajuato, quedó claro que sus familiares exigen no solo justicia, sino simplemente conocer la verdad respecto a cómo perdió la vida José Guadalupe.
Jesus Eduardo Arias, abogado de la familia, detalló que el silaoense fue arrestado afuera de una corte en los EU donde se encontraba “arreglando el único caso que tuvo, por el cual ni siquiera resultó convicto”.
Arias rechazó la manera como las autoridades del vecino país se refieren a Ramos Solano: “es lamentable que se quiera caracterizar a la víctima como un criminal, es inaceptable y lamentable”, recalcó el abogado.
Las causas de la muerte se desconocen. Al respecto, autoridades consulares mexicanas, particularmente Carlos González Gutiérrez, Cónsul General de los Estados Unidos Mexicanos en Los Ángeles, California., afirmó: “exigimos claridad, transparencia y rendición de cuentas en cada caso”.
En tanto, al borde del llanto, Antonia Tovar, expresó. “queremos que mi esposo tenga justicia, él no merecía morir así, él era un hombre trabajador y responsable. No me deja dolor solo a mí, deja dolor en mis hijos y en su madre y en sus hermanos”.
Gloria Ramos, hija de José Guadalupe, compartió: “lo que le pasó a mi papá fue muy inhumano, creo que mi familia y yo merecemos conocer la verdad de lo que le sucedió a mi papá. Exijo justicia para mi papá, y exijo justicia para todas las otras familias que están sufriendo al atravesar por la misma situación de perder a un ser amado, porque nadie se merece pasar por esto
La secretaría de Derechos Humanos del gobierno del estado, a través de su oficina de enlace en Los Ángeles, estableció ya contacto con la familia, para brindar acompañamiento y apoyo institucional, según se informó en un comunicado. En cuanto a los familiares que radican en Guanajuato, entre ellos la madre de la víctima, la dependencia se dijo lista para brindar apoyo, incluyendo la posibilidad de tramitar visas humanitarias para su traslado a los Estados Unidos.
El abogado informó que la familia y el consulado de México se encuentran realizando investigaciones forenses independientes, adicionales a las que realizan las autoridades locales: “realizamos esta investigación paralela o alternativa porque queremos saber realmente qué sucedió, y no puede seguir sucediendo (…) vamos a proceder, porque es lo que el señor Ramos merece, y lo que todas las personas detenidas merecen”.