Política

Lo que se espera de la iniciativa enviada al Congreso

  • Punto de Encuentro
  • Lo que se espera de la iniciativa enviada al Congreso
  • Marco Antonio Rodríguez Blásquez

Mantengo la hipótesis de que la presidenta Claudia Sheinbaum está consciente de que su reforma electoral difícilmente pasará en sus términos originales. Lo anterior se desprende de sus propias declaraciones, en donde menciona que de no aprobarse, la responsabilidad recaerá en el Congreso, y será el pueblo quién lo demandará a los diputados federales, posicionamiento que evidencia una estrategia de la Presidenta al presentar una iniciativa que finalmente tendrá que negociarse, pero dejó su sello ideológico.

La labor de negociación con los partidos opositores y los aliados de Morena, cuyo responsable es Pablo Gómez, se vio rebasada con creces, lo que evidencia que una reforma estructural requiere de cabildeo intenso, de operación fina, no solo pretender mayoría numérica.

Ante este escenario surge la defensa a la reforma por Ricardo Monreal, que marca distancia estratégica respetando las indicaciones desde palacio nacional enviando una señal a la oposición de ser un interlocutor viable con el beneplácito presidencial, lo que en el fondo constituye su propia supervivencia de continuar con la coordinación de los diputados de Morena y evitar que en lo mediato sufra los costos que implica un desalineamiento, como sucedió con Adán Augusto.

En el fondo de este análisis, subyacen varios asuntos torales: La presidenta Sheinbaum enfrenta serias resistencias en el Congreso; el timing para la citada reforma, no fue oportuno; lo que se corrobora al darle a un político de la vieja guardia la responsabilidad de la reforma a manera de consolación, al ser destituido -por presiones del gobierno estadounidense- de la Unidad de Inteligencia Financiera; ante reformas profundas que generan tensión y desencuentros, las mayorías amplias no garantizan unidad.

Hace unos días la Senadora por el Partido del Trabajo, Yeidckol Polevnsky, una integrante del partido que más ha respaldado a la Presidenta en sus iniciativas, hizo declaraciones calificando a la reforma como “fuera de toda realidad”, sin que su posición constituya un rechazo total a la iniciativa, más bien puede entenderse como una estrategia a fin de presionar en la revisión de aquellos puntos en los que su partido ha mostrado oposición.

Como señalé en un artículo anterior, Morena podrá ser mayoría, pero no es omnipotente. Requiere del apoyo de sus aliados, el Partido del Trabajo y el Verde Ecologista, con los que deberá negociar ya que Morena no tiene margen para perder esos votos.

Por ello deberá ser una reforma negociada, con reglas claras antes de la competencia, piso parejo a fin de que los plurinominales compitan con los candidatos de mayoría en igualdad de circunstancias en tiempos, recorridos y financiamiento. Si Morena necesita los votos de sus aliados, no puede permitir una reforma que los debilite estructuralmente.

Con la representación proporcional, el debate político se ha intensificado, sin esta, se concentraría el poder en el partido dominante, por lo que el PT tiene razón al exigir piso parejo y reglas claras.


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Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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