Quedó claro que construir un tren no es fácil. Y cuando digo tren me refiero al paquete completo: infraestructura, equipo y logística. Tan no es fácil, que Enrique Peña Nieto programó dos trenes para su sexenio, y de esos dos uno se canceló antes de comenzar su construcción (México-Querétaro), y el otro (México-Toluca) lleva en construcción desde 2014, y es hora que todavía está en obras, aunque se estima que podría ser inaugurado en 2023.
Traigo a colación el tema porque la construcción del Tren Maya, una de las tres joyas de la corona del sexenio del presidente Andrés Manuel López Obrador, vive problemas, al grado que ayer se anunció la salida del titular de Fonatur y hasta entonces responsable de ese sistema de transporte, Rogelio Jiménez Pons. En su lugar llega Javier May, quien para ello deja la Secretaría del Bienestar.
Habrá quien diga que leo mal el cambio de funcionarios, pero no encuentro otra explicación. Se mueve de su cargo al responsable de una de las obras preferidas del presidente de México, y se le sustituye por el funcionario que estaba al frente de unas de las secretarías más importantes para el gobierno de la 4T: la del Bienestar, responsable de los programas sociales impulsados por el mandatario mexicano. Si las cosas hubieran ido bien (a secas) no se hubieran hecho semejantes cambios.
Son muchos los problemas que vive la obra del Tren Maya, aunque reconozco que obras de esa envergadura siempre son problemáticas. Pero me atrevo a aventurar que Rogelio Jiménez Pons fue removido, o sustituido, para convencer a los hoteleros ubicados a lo largo de la ruta, de dar su apoyo a la obra.
Apenas el pasado lunes el presidente hablaba en su conferencia matutina sobre los avances del Tren Maya. A pregunta de una periodista sobre cómo iba el arreglo con los hoteleros aledaños a la ruta, López Obrador dijo que “van bien las pláticas y el nuevo trazo ya se está definiendo, en estos días ya se tiene resuelto. Es en el tramo nada más de Cancún, a Tulum, pero ya se ha avanzado mucho y hay apoyos de los hoteleros, todos están ayudando”.
El avance al que se refirió AMLO, ¿incluyó la salida de Jiménez Pons? Entiendo que sí. Pero a final de cuentas, construir un tren no es fácil.
Manuel Baeza
Twitter: @baezamanuel