El triunfo contundente que obtuviera el PRI en las elecciones a diputados locales el pasado 7 de junio no dejó dudas, por lo que Manolo Jiménez, gobernador de Coahuila manifestó que los señalamientos de partidos políticos como Morena vienen tan solo a ser “super patadas de ahogado”, por lo que les pidió que hicieran una reflexión de los resultados y que ya se dejen de echar culpas.
Es curioso, pero en Morena cuando ganan no les gustan que los cuestiones sobre los métodos que utilizaron para llevarse las victorias, pero cuando pierden, como en Coahuila, hubo “mano negra”, se arregló la votación y toda una lindura de ataques contra los triunfadores.
No aceptan que sus rivales del tricolor les hayan puesto una “paliza”, los dejaran en cero y no solamente eso, en algunos distritos les ganaron hasta por un tres a uno.
La gente del partido en el poder no quiere aceptar que en Coahuila se votó por la seguridad, ya que no se quiere tener un estado como Guerrero, Tamaulipas, Sinaloa, Sonora y varios más, en los cuales la violencia extrema son el pan de cada día y los grupos criminales dominan la política.
Se sabe que Coahuila es el estado más seguro de todo el territorio nacional, lo cual habla de que los habitantes salieron a refrendar el trabajo que Jiménez Salinas ha realizado, por lo que no se entiende el porqué Morena y el Partido del Trabajo han impugnado el proceso electoral, cuando el mismo Instituto Electoral de Coahuila lo ratificó y dijo que no se habían presentado anomalías como para decir que hubo fraude.
Para el mandatario estatal la gente de Coahuila valora lo que se tiene en el estado y dijo que hay áreas de oportunidad, además se sabe que se compara al estado con otros del territorio nacional, se puede observar que esta entidad es de lo mejor y por mucho, por lo cual los ciudadanos confían en su gobierno y los resultados que se obtuvieron en el proceso electoral fueron contundentes, no dejan lugar a dudas.
Lo que no se entiende es que los señalamientos que hacen tanto Morena como el PT están fuera de sí, ya que no se puede entender que hablen de impugnación cuando los resultados fueron contundentes.
Fueron 700 mil votos de la alianza PRI-UDC contra 320 mil de Morena y PT, por lo que son casi 400 mil los que marcaron la diferencia.
No cabe duda que en Coahuila se quiere calidad de vida, tener fuentes de empleo y que por el clima de seguridad sigan llegando nuevas empresas.
Walter.juarez@milenio.com