México ya ha sufrido no uno, ni dos terremotos los que destruyeron parte de la capital del país y que además afectaron otros estados, como Oaxaca, Morelos y no se diga Guerrero.
Los daños durante los sismos en el territorio mexicano cobraron muchas vidas, dejaron a miles de lesionados y los daños materiales han sido incontables, por lo que quienes nos ha tocado sufrir de un movimiento telúrico de gran magnitud, sabemos el peligro al que se enfrenta uno, se puede ver que la vida puede pender de estar a la hora y en el lugar equivocado.
Los mexicanos al ver la tragedia se unieron y en un mano con mano, lograron rescatar a muchos sobrevivientes, pero también los cuerpos de aquellos que perdieron la vida.
Ahora esta situación se está viviendo en Venezuela, en donde dos terremotos arriba de los 7 grados en escala richter, destruyeron viviendas, comercios y acabaron con cientos de vidas humanas, además de dejar un sinnúmero de heridos.
Pero no solamente el sismo se sintió en Venezuela, también habitantes de Ecuador y Colombia resintieron los fuertes movimientos y en ambos países también hubo decesos y daños materiales.
La vida de los ciudadanos de los tres países, principalmente de Venezuela quedó trastocada, los habitantes no daban crédito a lo sucedido, observaban con incredulidad los edificios que cayeron tan rápido, que no dieron tiempo a las personas de abandonarlos durante los mismos terremotos.
En México ya se vivieron este tipo de tragedias, por lo que llegó el momento de mostrar nuevamente nuestra solidaridad, olvidándonos un poco del Mundial y la gran actuación de la Selección y hacer una recolección de víveres para mandar a todas aquellas familias que están sufriendo esta tragedia.
Se necesitan hasta los “topos” para que hagan sus milagros de rescatar a personas atrapadas y el gobierno federal, enviar cuadrillas de elementos de Protección Civil, así como miembros de la milicia para que en aquellos países se aplique el PLAN DNII que en México ha dado excelentes resultados,
Es momento de apoyar y para eso los mexicanos se pinta solos. Hoy por ellos y mañana por nosotros.
Walter.juarez@milenio.com