La expresión “cena de negros” se emplea en sentido figurativo como sinónimo de caos, confusión y desorden, según la Real Academia de la Lengua Española. El origen de esta frase se remonta a los tiempos de la trata de esclavos negros, que eran considerados desordenados, anárquicos y primitivos. Tras una durísima jornada de trabajo, los operarios negros se reunían para comer, cambiar opiniones y cantar al ritmo de tambores, algo que los amos blancos tachaban de jolgorio y festejo.
De ahí que cuando se sublevan -o no exista certeza respecto a algo-, o exista una desorganización se diga la expresión: “se ha convertido en una cena de negros”.
Próximamente, asistiremos a una “cena de negros”, mejor dicho a una cena de “morenos”, ya que estos esclavos modernos desde ahora se mueven en las turbias aguas de la Regeneración Nacional, percibiéndose un ambiente de aparente “civilidad” política entre los morenos que se congracian con el peje-mesías para ver si así, son elegidos por el dedo refulgente de Andrés Manuel – Bartlett.
A saber, Luis Miguel Barbosa Huerta, cuyo mérito es el haber apoyado todas las reformas estructurales del presidente Peña Nieto -invitado por el senador Emilio Gamboa Patrón, quien después hace un pacto con el mismísimo, Andrés Manuel, para seguir mangoneando, desde el PRD, la candidatura del jefe Moreno, siendo insostenible su conducta para el PRD-, se pasó con sus pocas huestes a Morena, recibiendo a cambio como lo anda pregonando Erick Cotoñeto, la candidatura por Morena para gobernador.
El presidente municipal de Cholula, José Juan Espinosa Torres, electo por el partido Movimiento Ciudadano con el visto bueno de Rafael Moreno Valle, con el que pactó su apoyo irrestricto a su candidatura presidencial, ahora desconociendo lo pactado y uniéndose con el peje por consejo y afinidad con Manuel Bartlett, próximo invitado a la cena de morenos.
El diputado federal, Alejandro Armenta Mier, expulsado del PRI por chaquetero, tiene luz propia y es amigo de presidentes municipales dentro del grupo denominado “huachicoleros” que podrían financiar su campaña con grandes movilizaciones de gente de la región del “Triángulo Rojo”. Acá en la ciudad de Puebla, anunciando la candidatura que tanto anhela y que está dispuesto a comprar cueste lo que cueste.
El diputado plurinominal, Rodrigo Abdalá Dartigues, no tiene, políticamente hablando, ningún mérito, sólo el parentesco político con Manuel Bartlett Díaz.
El maestro Abraham Quiroz Palacios que ya fue candidato, persona honesta, perseverante, que tiene ideal político claro, que cuenta con asesoramiento de personajes confiables que son los verdaderos fundadores de Morena, quienes han tenido una larga lucha en la historia moderna de la UAP y de Puebla.
Que dentro de la escala de valores de Morena es muy importante la religiosidad ya que su líder absoluto, Andrés Manuel, mejor conocido como el mesías tropical, busca de forma natural, la trascendencia, porque es lo que le da sentido y significado a su vida, quien desde el trópico ha cultivado los valores religiosos con vehemencia y pasión, AMLO está convencido que él, y sólo a él le corresponde la purificación y conducción de este país; y que todos los posibles candidatos, por cierto todos masculinos, porque en Morena la mujer no vale la pena, estarán sentados a su diestra y siniestra en la última cena de los morenos.