Como ya antes en otras entregas lo he dicho y no me cansare de repetirlo, algo hay de mágico en el lenguaje, que nos permite no solo armar y concebir nuevas ideas, sino también aplicar algunas de las que ya existen, a diferentes campos del quehacer humano, donde en ocasiones adquieren un sentido más extenso, gracias a que todo aquello que surge de nuestro pensamiento se construye con palabras y es también gracias a ellas, que lo podemos comunicar y compartir de forma eficiente.
Tal es el caso del título que encabeza estas líneas, que tiene su origen a principios del siglo pasado, enfocado a lograr a través de pequeños cambios, perfeccionar en forma gradual y constante los procesos, productos o servicios de una organización, hoy su principio básico comercial o industrial puede ampliarse a un concepto más profundo y de mayor trascendencia como pudiera ser, su aplicación al desarrollo y mejora de nuestra calidad humana.
Si la gestión de “Mejora continua” ha funcionado como una exitosa filosofía de perfeccionamiento durante más de un siglo, por qué no aplicar sus principios básicos a nuestra imperfecta condición humana, toda vez que ésta también es igual de perfectible, lo cual al parecer hemos en exceso desatendido, según puede colegirse de las consultas saturadas de psicólogos y siquiatras.
No significa esto que desde una posición reduccionista apliquemos fórmulas administrativas para enmendar nuestras fallas, ni que nuestra calidad humana pueda mejorarse aplicando procedimientos y cuantificando resultados, como puede implementarse y medirse en el caso de organizaciones productivas, sino sólo de conocer los principios básicos que facilitan la mejora de todo sistema, pues la vida humana también es un sistema y si nos es útil, aplicarlos a ese propósito.
Mejorar requiere primero IDENTIFICAR el problema que nos hace sentirnos mal, HACER pequeños cambios de forma controlada, observar y VALORAR resultados y finalmente adoptar a nuestro día con día los CAMBIOS que funcionaron.
IHVC puede sonar como una fórmula, pero que importa si eso nos ayuda a ser mejores personas.